jueves, 21 de octubre de 2010

Presupuesto universitario

Eleazar Narváez
Artículo de opinión publicado en EL Universal, 21/10/2010

Hoy es dramática la situación de la universidad venezolana por los efectos demoledores de la asfixia presupuestaria a la que son sometidas nuestras casas de estudio. Ese cerco presupuestario a las universidades del país es también un instrumento político del régimen para deteriorar las condiciones en las que se cumple el ejercicio de la autonomía universitaria. Sin duda, dicho ejercicio autonómico sufre en estos momentos un golpe severo, aun cuando el principio de autonomía se mantenga intacto en la letra de la Constitución, de la Ley Orgánica de Educación y de la todavía vigente Ley de Universidades. Cabe preguntarse si ahora la autonomía universitaria es más bien una ficción, dadas las enormes restricciones que el Gobierno impone a las universidades.

El problema del presupuesto universitario en la Venezuela de hoy no es sólo un asunto técnico ni administrativo. Los hechos que vivimos en el presente nos permiten decir que se trata también, en lo esencial, de un problema político. Es la expresión de una estrategia general del Gobierno dirigida a crear serios problemas de gobernabilidad en todas aquellas instituciones universitarias que se resisten a alinearse al proyecto político que se les quiere imponer.

Un problema político de tal envergadura y complejidad requiere la movilización de todos los actores y fuerzas de vocación democrática que hacen vida tanto en nuestras instituciones como más allá de sus fronteras. Hablo de una movilización generada a partir de la unidad de los universitarios y de la sociedad civil en torno a un horizonte compartido y acordado por tales actores; de una movilización en múltiples dimensiones y con diversos mecanismos y propósitos que es preciso definir lo más pronto posible.


sábado, 16 de octubre de 2010

Investigar sin lagunas

Editorial de El País, España,17/10/10

Una de las consecuencias más indeseables de la crisis y de los ajustes presupuestarios sería la pérdida de algunas de las promociones de científicos e ingenieros más preparadas de toda la historia de nuestro país. Carecer de perspectivas laborales razonables después de muchos años de formación, en ocasiones en algunos de los mejores centros nacionales o internacionales, puede suponer la pérdida del impulso necesario para perseverar en una carrera investigadora que no ven posible. Los efectos del abandono son irreversibles; no puede haber lagunas en una actividad tan exigente cuando se está compitiendo con sistemas más desarrollados que el nuestro y con mejores defensas en tiempos de crisis.

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¿Deben ir todos los bachilleres a la Universidad?

Traducción al español del trabajo en inglés de Noah Berger, publicado en Chronicle Review, reseñado en El Observatorio de la Universidad Colombiana

El impacto sobre el empleo, el retorno de la inversión, la armonía social y el crecimiento como país, llevó a un grupo de “universitólogos” americanos a analizar la situación en Estados Unidos, y discutir, entre otros aspectos, sobre si todos los bachilleres deben ir a la universidad, cómo deben ser los subsidios en educación superior, y la diferencia entre programas de educación superior cortos y largos.

Una reflexión interesante que escasamente vemos en Colombia. El Observatorio presenta una adaptación de la versión original en inglés, publicada en la última versión de The Chronicle Review, por parte de Noah Berger.

martes, 12 de octubre de 2010

La educación amenazada por la crisis financiera

Un trabajo de Samer Al-Samarrai publicado por Correo de la UNESCO, septiembre 2010, en el cual encontramos varios elementos de reflexión sobre las consecuencias de la crisis financiera en la educación de varios países del planeta. En el texto podemos entresacar algunos planteamientos de interés para el caso particular de Venezuela, si bien podría decirse que los problemas de financiamiento de la educación en nuestro país en este tiempo que vivimos se deben a factores de otra naturaleza, no ciertamente a la llamada crisis financiera que ha sacudido recientemente en mayor o menor grado a diversos países del mundo. Eleazar Narváez.

Alguien debe decirlo

Antonio Castejón
Ex director de la OPSU/CNU

Alguien debe decir que la manera cómo se viene desenvolviendo la confrontación del ministro del Poder Popular de Universidades, Edgardo Ramírez, y los rectores de las universidades autónomas, en nada ayuda a abordar el problema de la educación superior de nuestro país, con la seriedad y el cuidado que el mismo proceso bolivariano amerita.

Un problema tan importante y complejo, como lo es el de construir la nueva geometría de la política universitaria, que responda a los requerimientos de la nueva arquitectura del Estado venezolano, expuesta en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, necesita que desde el Gobierno bolivariano se impulse una seria rectificación que permita acortar las distancias que lo separan de las mayorías de las comunidades universitarias. Se trata de reconocer la necesidad de una rectificación que supere un alejamiento creciente, que sólo ayuda al discurso de los sectores universitarios, que históricamente han venido fortaleciendo conductas y procesos ajenos a los valores éticos de la autonomía.

Asumo la responsabilidad de decirlo, porque alguien debe hacerlo y porque creo tener la moral para hacerlo. Una conducta revolucionaria sería, asumir la voluntad política de acortar distancias entre el Gobierno bolivariano y las comunidades universitarias. Quienes dentro de las universidades autónomas asumimos la defensa del proceso bolivariano, sentimos la necesidad de un mensaje del gobierno nacional que estimule las energías potenciales universitarias para construir la universidad de la emancipación.

viernes, 24 de septiembre de 2010

La ética del universitario

Daniel Morales Romero
Artículo publicado en El Universal, el 24/09/2010

"No comprometerse es una postura moral que puede pasar factura en el largo plazo"
Etienne Gilson (1927), en un discurso titulado Ética de la Vida Intelectual y publicado en Harvard Alumni Buletin dice, así como un erudito no es un hombre que lo sabe todo en general, así tampoco es él un hombre que lo sepa todo en su propia línea de trabajo. Es un hombre que conoce prácticamente todo lo que, al presente, puede conocerse en su campo, que se da cuenta de su propia ignorancia y que trabaja muy duro para disminuirla. Erudición por tanto, no consiste primariamente en la cantidad de conocimientos que un hombre posee; y como quiero dejaros con esa idea, os diré de inmediato que un intelectual verdadero es esencialmente un hombre cuya vida intelectual es parte de su vida moral; en otras palabras, un intelectual es un hombre que ha decidido, de una vez por todas, aplicar las exigencias de su conciencia moral a su vida intelectual. Si vosotros lo hacéis inmediatamente, si aceptáis este compromiso y sois fieles a él, habréis comenzado ya a ser verdaderos intelectuales. Si lo hacéis más exhaustivamente que vuestro maestro, habréis comenzado a ser un intelectual mejor que él y estaréis en el único camino que conduce a una amplia y profunda erudición.

Aunque cada quien tiene una posición moral con respecto a muchos temas en la vida, las personas con mentalidad universitaria -universal- modifican con frecuencia algún criterio preestablecido gracias al diálogo y al ejercicio intelectual, cuando discuten con seriedad y responsabilidad diversos temas. Esto es posible porque todos, como universitarios que somos, estamos buscando la verdad.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Casa de estudios, casa de todos

Ángel Gabilondo
Análisis, El País.com, 22/09/2010

En la década de 1930, un estudiante toma todos los días un tranvía desde Mixcoac hasta el zócalo la Universidad Nacional Autónoma de México. Lee incansablemente pero sobre todo escribe. Es Octavio Paz, y como él mismo contaría más tarde, durante aquel trayecto ya caminaba entre poemas.
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martes, 21 de septiembre de 2010

Gobierno y universidad autónoma

Eleazar Narváez
Artículo publicado en El Nacional, 21/09/10

También en las relaciones con las universidades, sobre todo con las autónomas, el Gobierno insiste en una práctica bastante cuestionada que ha producido grandes estragos en la vida del país. Ese modo de proceder consiste en declarar como enemigos y tratar implacablemente como tales a quienes sólo disienten de las ideas y acciones del régimen. Personas e instituciones que no comulgan con éste, o con más precisión, con el Presidente y su proyecto político, son colocadas en el disparadero y condenadas a sufrir de todas las maneras inimaginables las más inclementes retaliaciones.

Ese brutal ejercicio del poder, potenciado con el secuestro del Estado por parte del Gobierno y del Presidente, desgraciadamente no ha estado dirigido en lo fundamental a gobernar de verdad, en tanto que su atención prioritaria no se ha centrado en realidad en el propósito de lograr un mayor bienestar para toda la población mediante el desarrollo de políticas públicas de interés general. Más bien, el mismo se ha enfocado en la obstinada tarea de golpear insistentemente para ablandar, intimidar y humillar de distintas maneras a todos aquellos que no han sido considerados merecedores de la gracia presidencial.

Si en definitiva lo que más le interesa en el fondo al Gobierno es mantener y fortalecer su poder a como dé lugar, con un ejercicio perverso de éste y sin mayores preocupaciones por la gobernabilidad democrática del país, es de suponerse que nuestras instituciones que se precian de llevar con dignidad el nombre de universidad son más que una piedrita en el zapato para el régimen. Sin exagerar, puede decirse que, como centros de cultivo y difusión del saber, como espacios plurales consustanciados con el diálogo, la tolerancia y el respeto, y como baluartes en la lucha por la democracia y la libertad, esas instituciones, así concebidas, son consideradas por el Gobierno como un peligroso enemigo al que urgentemente hay doblegar y transformar para subordinarlo al desiderátum de ese adefesio llamado socialismo del siglo XXI.

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viernes, 17 de septiembre de 2010

La universidad en "En esto creo"

“Creo en la universidad. La universidad une, no separa. Conoce y reconoce, no ignora ni olvida. En ella se dan cita no sólo lo que ha sobrevivido, sino lo que está vivo o por nacer en la cultura. Pero para que la cultura viva, se requiere un espacio crítico donde se trate de entender al otro, no de derrotarlo —y mucho menos, de exterminarlo: universidad y totalitarismo son incompatibles. Para que la cultura viva, son indispensables espacios universitarios en los que prive la reflexión, la investigación y la crítica, pues éstos son los valladares que debemos oponer a la intolerancia, al engaño y a la violencia.

En la universidad, todos tenemos razón pero nadie tiene razón a la fuerza y nadie tiene la fuerza de una razón única.

Y en la universidad, aprendemos, al cabo, que nuestro pensamiento y nuestra acción pueden fraternizar. Ciencias y Humanidades. Lógica unívoca y poética plurívoca. ¿No caben, no se complementan, no florecen juntas estas plantas en el terreno y bajo el techo de la universidad?

Pero la universidad es un estadio —el superior, sin duda— de un proceso educativo que parte de la escuela primaria y se prolonga hoy en la escuela permanente: la educación vitalicia. Repito: No hay progreso sin conocimiento y no hay conocimiento sin educación. De allí que la educación, de manera explícita, encabece hoy la agenda en todas las naciones del mundo, las más desarrolladas así como las que se encuentran en vías de desarrollo”.

Carlos Fuentes, “En esto creo”, pág. 29

jueves, 16 de septiembre de 2010

Ser docente

Francisco Gamboa
Universidad de Carabobo
Artículo publicado en El Nacional el 16/09/2010
Para ser docente no basta solamente tener o dominar un conocimiento; es una actividad compleja que requiere para su ejercicio de la comprensión del fenómeno educativo. Es necesario hacer énfasis en los aspectos metodológicos y prácticos de la enseñanza, así como en los aspectos sociales y psicológicos que van a determinar las características de los grupos en los cuales se va ejercer la acción docente. La ética como elemento fundamental del ejercicio de la profesión es indispensable para lograr el correcto hacer de las cosas. Pero ¿será suficiente ser docente con los elementos antes descritos? Como nos lo recuerda el profesor Fernando Savater (1997), en su libro El valor de educar "nacemos humanos, pero eso no basta: tenemos también que llegar a serlo". Es decir, que ser humano es un deber moral, es una obligación porque precisamente los docentes somos los que tratamos con seres humanos, como son nuestros alumnos que sienten y padecen igual que nosotros. Ser docente es algo muy sublime, y significa ir más allá de ser un trasmisor de información, un facilitador del aprendizaje y, en algunos casos, creador de planificaciones sin contexto.
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viernes, 27 de agosto de 2010

Calidad, liderazgo y educación

Benedicto González Vargas

No sólo en Chile, sino que en muchas partes del mundo, en los cinco continentes, se está hablando de la necesidad de avanzar hacia niveles superiores de calidad. En Latinoamérica, por cierto, el asunto ha adquirido rangos de urgencia. Pareciera ser que la inversión económica y social que estamos haciendo en Educación no satisface las aspiraciones de los ciudadanos, puesto que los niveles de desigualdad entre la calidad educativa que reciben los sectores más deprimidos socioeconómicante y la que reciben los sectores más altos es demasiado grande, lo que sumado a las diferencias existentes entre los patrimonios culturales de ambos grupos, la calidad de la educación de los padres y las aspiraciones de las familias, convierte al problema de la calidad educativa en una urgencia ineludible si se desea avanzar hacia el pleno desarrollo.
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domingo, 15 de agosto de 2010

El prestigio de estudiar pedagogía

José Joaquín Brunner

EL HECHO de que se necesiten medidas especiales para estimular el ingreso de alumnos de alto rendimiento a las carreras de pedagogía revela que nos hallamos frente a una profesión en crisis. Es decir, sin capacidad para atraer a alumnos con buen desempeño académico.

Entre 2000 y 2009, sin embargo, el número de programas universitarios de pedagogía aumentó de menos de 300 a más de 800 y la matrícula de 34 mil a 88 mil alumnos. Los futuros profesores estaban siendo reclutados pues, en su mayoría, de entre los jóvenes con menor rendimiento. Y la base de recursos humanos de la profesión se debilitaba así cada vez más.


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martes, 10 de agosto de 2010

Enseñar a pensar

ENSEÑAR A PENSAR

Entrevista a Julio César Arboleda, director de la Red Iberoamericana de Pedagogía, realizada por Katherine Villavicencio, Diario El Universo_ Ecuador, agosto de 2010.


K.V. Una de las inquietudes en materia educativa se refiere al papel que tienen la escuela, el colegio y la universidad, en una época en la que la información nos llega con un solo click y de fuentes tan diversas. ¿En qué debe basarse la enseñanza para saber aprovechar la avalancha de información que recibimos a diario? ¿De qué manera y qué herramientas deben proporcionarse a los estudiantes?

JCA. A mi modo de ver se deben generar oportunidades y capacidades para que los docentes y las instituciones de todos los niveles de escolaridad diseñen e implementen programas y estrategias didácticas y metodológicas de procesamiento de información. Como se expresa en el enunciado de la pregunta, la actual sociedad global del conocimiento tiene como una de sus expresiones la inmediatez de la información, en la que con solo digitar en un Buscador, sea este Google u otro, palabras claves relacionadas con el tema de conocimiento que requiero, por ejemplo, “estrategias de aprendizaje discapacidad”, se impone de ipso facto en la pantalla del ordenador un número determinado de enlaces que nos llevan a documentos sobre este. Esto es magnífico, pero el asunto que interesa no es la cantidad sino la calidad de la información, y esta última característica precisa de la capacidad y disposición para el análisis crítico y propositivo.

La cuestión institucional o pedagógica es impedir que estas posibilidades educativas deriven peyorativamente en manifestaciones facilistas como “copiar y pegar”, que es el lamento inactivo de los docentes frente a una cultura que erosiona la Academia, en virtud de la cual se permite en gran medida que los estudiantes entreguen informes o trabajos con nimio procesamiento o elaboración mental y en los que predomina el copiado de información obtenida sobre todo por internet.

Ante esta situación es pertinente que los profesores sean capacitados en dispositivos tales como las relatorías cognitivas, las macrorrelatorías de investigación en el aula, reseñas críticas, mapas cognitivos y otras herramientas de organización, procesamiento y uso de información, así como generación de conocimiento, que permitan desarrollar capacidades, habilidades y actitudes para apropiar y generar conocimiento, como condición de desarrollo de competencias y comprensiones. Sería todavía más deseable que tales insumos para el aprendizaje se enmarcaran en programas transversales de lectura – escritura, desarrollo de pensamientos múltiples, entre otros que nos permitan intervenir frente a esta cultura de la medianía, en que las cosas las hacemos a medias, por hacer, sin mucho o con mínimo esfuerzo.

K. V. ¿Cómo llevar a la práctica esa necesidad de enseñar a pensar?

JCA. La pregunta es pertinente por varias razones. Enseñar a pensar significa e implica saber intervenir en los procesos de desarrollo de capacidades, habilidades, destrezas y actitudes para pensar, es decir para que los sujetos educables, sean estudiantes, profesores, trabajadores, directivos, ciudadanos, nos acostumbremos a usar operaciones mentales, estrategias y representaciones que nos permitan proceder con mayor éxito frente a retos y complejidades de la vida escolar, laboral, familiar y cotidiana. Un programa institucional transversal de desarrollo de pensamientos múltiples se justifica porque, por un lado, permite que todos o la mayoría de directivos y profesores (no solo unos cuantos) realicen su debida intervención de acuerdo con los conocimientos que vayan construyendo, con el contexto y los sujetos específicos con quienes interactúen, así como con los criterios didácticos, curriculares, evaluativos, metodológicos y pedagógicos que acuerden en el marco de tal programa.

Por otro lado, asumir tal enseñanza como un programa institucional transversal para la formación integral demanda hacerlo a la luz del sentido último del acto de pensar. Como lo he expresado en diversos talleres, artículos y libros sobre el tema, quien realmente piensa lo demuestra, más que en un papel o un texto, en la práctica, si se prefiere, en la cotidianidad. En sentido práctico pensar es usar en la vida la inteligencia, esto es las habilidades y estrategias de índole psíquico y/o somático que el individuo o una organización vayan construyendo. De acuerdo con prestantes cognitivistas, muchas personas pueden ser inteligentes, léase diestras en algo, pero no han aprendido a pensar. Mi mamá, te lo digo en sentido anecdótico, algunas veces nos dice a sus hijos: usted tan inteligente que es en el estudio y tan bruto en la vida. No hay, a mi parecer, una mejor forma de definir el acto de pensar. Proceder adecuadamente en la vida, para enfrentar la situaciones que nos corresponda vivir y para construir mundos mejores, más dignos, requiere el pensamiento. Dependiendo de las situaciones se precisa de uno o varios tipos de pensamiento, sea lateral, lógico, analítico, argumentativo, pragmático, conceptual, creativo, axiológico, complejo, entre otros. Académicamente, cada uno de estos impone una didáctica y metodologías específicas.

De ahí la importancia de que los profesores utilicen dispositivos para que los estudiantes y ellos mismos puedan aplicar los temas u objetos de estudio en problemas, situaciones y eventos de la vida. En lo personal, lo que más me ha seducido en los últimos 25 años de mi vida, es la investigación y enseñanza de tales estrategias pedagógicas, aplicables en diversas áreas y niveles de escolaridad, como en los contextos laboral y familiar.

K. V. ¿Cómo vencer un sistema que durante años nos hizo memoristas o no reflexivos?

JCA. Ir más allá de la memoria pasa por superar las acciones aisladas, debiendo involucrar dinámicas adscritas a políticas estatales e institucionales. Además de la cultura memorística el problema son sus correlatos, entre otros la apatía y la indiferencia frente a lo académico y frente al sentido de la vida, agudizados por los valores preponderantes del mundo de hoy, de los que está exenta la responsabilidad de vivir en condiciones dignas. Tal problema lo viven mucho más los sistemas educativos latinoamericanos y aquellos donde las condiciones de existencia son más contradictorias. Todos los sistemas educativos del mundo de hoy se han impuesto la tarea de enfrentar la cultura memorística, acechados por el imperativo global de educar por competencias, pero no el de la cultura del individualismo, de la inequidad y la desigualdad, del culto al facilismo, al consumo, que son generadores de los hábitos negativos de estudio y de vida. Dado que el asunto es de fondo, nuestros sistemas educativos son inermes frente a estos problemas. Si los gobiernos no invierten en aspectos sociales como la educación de calidad, léase digna, haciéndolo de manera adecuada, es decir con las políticas, programas, estrategias y recursos necesarios, así como el uso idóneo de estos, dichos hábitos y culturas se sostendrán sempiternamente.

En esta línea de reflexión creo que los sistemas educativos deberían ser más autónomos frente a las demandas del mundo globalizado, al menos ser más responsables al momento de reproducir los intereses del mercado global. Es claro que el saber es asumido como el bien económico esencial de la sociedad global y se revela como el elemento capital para la configuración del sistema social del Siglo XXI. En consecuencia, la sociedad planetaria fuerza el desarrollo de reformas educativas heterónomas, basadas en esta percepción del saber, siendo el enfoque por competencias la orden que actualmente avanzan todos los sistemas educativos. ¿Cuál es, a mi parecer, el alcance que en materia de desarrollo humano y de la vida conlleva esta pulsión de nuestra civilización mundializada? Si bien desde el ámbito de la rentabilidad este proceso ha sido en general positivo para las sociedades que lo han podido y sabido asumir, e insufla el ego individual y social, visto a distancia termina erosionando al ser como unidad compleja.

Justamente desde la Red Iberoameroamericana de Pedagogía que dirijo promovemos que se generen espacios para analizar las bondades y perjuicios de tal enfoque, y diseñar oportunidades para asumir la función de educar. Desde el punto de vista del conocimiento, de lo académico- laboral el enfoque por competencias es en general benévolo, pero en materia de formación integral, de formación de valores y actitudes para vivir dignamente, es perverso; lo que más importa es que el estudiante sepa apropiarse del conocimiento para aplicarlo en diversos contextos, de manera que sea reafirmado como el máximo recurso generador de productividad. Para nadie es un secreto que tal enfoque está sustentado en ideales globalizadores, léase enmarcados en proyectos utilitaristas. Cuando este enfoque habla de competencias ciudadanas lo hace es en términos de las competencias o potenciales ciudadanos que se requieren para elevar la productividad, no la persona humana, de resto es una contradicción, pues ¿cómo asumir la solidaridad ciudadana en un esquema de competitividad desigual y excluyente como el del mundo del mercado? Creo que el lenguaje lo puede todo, y uno se hunde fácilmente en ese encantamiento.

Valdría la pena que los sistemas educativos fueran más flexibles, basándose, además del enfoque por competencias, en referentes como la pedagogía por proyectos de vida, perspectiva esta que ofrece insumos teóricos, conceptuales, críticos, metodológicos, didácticos, curriculares y evaluativos que, institucionalizados, asumidos como política educativa, fortalecen procesos como la apropiación intelectual y afectiva del conocimiento, que exige la incorporación adecuada de la memoria en el aprendizaje, así como el uso y aplicación digna y no utilitarista de este, en razón de afirmar la vida y al individuo como persona, fortaleciendo sus proyectos de vida.

JULIO CÉSAR ARBOLEDA

Asesor para América Latina del Programa Pedagogía por proyectos de vida y desarrollo de la comprensión. Director de la Red Iberoamericana de Pedagogía. Coordinador Nodo Centro Occidente de la Red Nacional de Lectura y escritura, Reddlees- ASCÚN. Asesor de instituciones y Secretarías de Educación. Estudios de pregrado y postgrado en Educación y Pedagogía. Autor de los textos, entre otros: Pensamiento lateral y aprendizajes (Editorial Magisterio, 2007), Estrategias de lectoescritura (Ed. Lei, 1996), Experiencias e instrumentos de investigación en el aula (Lei, 1997), Métodos e instrumentos de investigación (Lei, 1998), Ser persona en el mundo de hoy (Lei, 1995), Mi proyecto de vida: desarrollo del pensamiento axiológico, cooperativo y hacedor (E R , 2002), Guías formativas: planeación por competencias, comprensión y proyectos de vida (Fundación Penser, 2003); Estrategias para la comprensión significativa (Edit Magisterio, 2005), Metodología del aprendizaje por comprensión, competencias y proyectos de vida (Univ. Autónoma del Cauca, 2007), Mapas cognitivos: lectoescritura, aprendizaje y desarrollo del pensamiento (Unilibre, 2000), Modelos pedagógicos autónomos (UAC, 2007), Sistema Institucional de Evaluación (FP, 2009); Modelo Pedagógico Institucional: construcción, fortalecimiento, flexibilización (RCP, 2009); Competencias pedagógicas (en prensa). Creador y asesor de herramientas didácticas, metodológicas, curriculares, discursivas y evaluativas como las siguientes: los Mapas cognitivos, Óvalos inteligentes, Modelo flexible de comprensión, Operador conceptual; Guías formativas (planeación por competencias y proyectos de vida), Laboratorio de Emprendimiento, Relatorías cognitiva, conceptual, axiológica, lateral, polifónica, macrorrelatoría de investigación en el aula, Matrices Fem de Proyectos de vida, Modelo flexible de comprensión, modelo pedagógico flexible, modelo didáctico flexible, modelo curricular flexible, otras.

rediberoamericanadepedagogia@yahoo.com, j.c.arboleda@hotmail.com, jcarboleda1@yahoo.com,


lunes, 9 de agosto de 2010

UNESCO: La Educación para el Desarrollo Sostenible

Conferencia Mundial de la Unesco sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible, celebrada en Bonn (Alemania), del 31 de marzo al 2 de abril de 2009.