jueves, 24 de junio de 2010

Universidades Iberoamericanas: Hacia un espacio común similar al europeo

"El reconocimiento de estudios y titulaciones y un sistema de evaluación, entre los objetivos comunes

Se esperaban compromisos concretos y los hubo. La llamada «Agenda de Guadalajara» marcará la hoja de ruta para que las universidades iberoamericanas avancen hacia un espacio común, similar al europeo, que facilite la movilidad y el intercambio de estudiantes, la convergencia y reconocimiento de estudios y titulaciones, un sistema de evaluación y acreditación de la calidad y un programa para el impulso de redes universitarias de investigación. La primera determinación palpable de este propósito llegó por boca del presidente de Banco Santander y Universia, Emilio Botín. Si un día antes había anunciado una aportación de 600 millones de euros en cinco años para las universidades, sin precedentes en el ámbito privado, ayer precisó que esta inversión incluirá un ambicioso programa de becas que permitirá a los universitarios ampliar su formación en otros centros. De estos planes se habrán beneficiado 15.000 estudiantes y 3.000 jóvenes investigadores iberoamericanos de aquí a 2015".

(http://www.larazon.es/noticia/1119-mil-universidades-hacia-el-espacio-iberoamericano-del-conocimiento)

domingo, 20 de junio de 2010

Preguntas y respuestas sobre algunos temas de la problémática universitaria

Intercambio sobre algunos temas de la problemática universitaria del país entre el profesor Eleazar Narváez (EN) y el periodista Gustavo Méndez (GM)

Preguntas y respuestas
GM. ¿La declaratoria de constituyente universitaria en la UPEL por el ministro Ramírez, y la invitación a trabajadores y estudiantes para que la repliquen en otras instituciones es el inicio de la intervención de las universidades? ¿Tendrá éxito esta propuesta o será una distracción más para obviar la crisis universitaria?

EN. Las autoridades de la UPEL declararon recientemente que en esta institución no está en curso lo que el ministro Ramírez y otros voceros gubernamentales llaman constituyente universitaria.

Plantear la constituyente universitaria en los términos y condiciones indicadas por el citado ente gubernamental es una aberración que los universitarios estamos llamados a rechazar de una manera firme. En todo caso el poder constituyente en nuestras instituciones universitarias, sobre todo en las universidades autónomas, sólo puede ser activado mediante la decisión autónoma de la comunidad universitaria, como expresión de la voluntad soberana de todos los miembros de este colectivo, sin presiones de ningún tipo. En la UPEL se quiere activar la constituyente universitaria como el producto de una acción coercitiva, como resultado de una acción violenta que llevó, tanto a las autoridades de esa institución y a los supuestos estudiantes que participaron en la toma de la institución, a la firma conjunta de un acta para ponerle cese al conflicto presentado, después de varias horas de secuestro. Habría que preguntarse por qué los protagonistas de esas acciones violentas no proponen un referendo para que la comunidad universitaria diga si quiere o no la constituyente universitaria. Sería un mejor comienzo en comparación con lo hecho en la UPEL el pasado 18 de mayo.

En definitiva, esa propuesta que se trata de imponer a la comunidad universitaria, no creo que sea una simple distracción, tiene toda la intención de profundizar la crisis universitaria como parte de una estrategia para debilitar el funcionamiento de la universidad autónoma hasta unos niveles en los que se propicie la intervención abierta de esas instituciones por parte del Gobierno.

GM. La Universidad José Marial Baralt es intervenida de nuevo por el ministro Edgardo Ramírez, quien además promueve la división de la Unellez. Asimismo, las Universidad Simón Rodríguez, la Universidad Francisco de Miranda y la Universidad Rómulo de Gallegos presentan graves fallas de funcionamiento. ¿Esta situación pone en evidencia el fracaso de la política universitaria del gobierno?

EN. Indudablemente. Evidencia, de modo parecido, la ineptitud y el espíritu destructor gubernamental en el desarrollo de las políticas públicas que observamos en distintas áreas, de las cuales es testigo la gran mayoría de los venezolanos. En esas instituciones es manifiesto el clientelismo político en sus diversas caras, la clara subestimación de la academia y la calidad institucional en sus diferentes dimensiones. Lo más visible allí es la obsesión por desarrollar una labor de ideologización en sintonía con el proyecto político del actual régimen. Por el camino que van, esa instituciones, con todo el deterioro que hoy padecen, sometidas a grandes presiones para que sean simples agencias gubernamentales, es muy difícil que se les pueda denominar universidades. Muy duro, pero es así.

GM. El Gobierno cuestiona el funcionamiento de las universidades autónomas, las cuales requieren urgentes cambios, ¿pero cuál es el modelo de universidad que ellos le ofrecen al país, la UBV, la UNEFA o las Misiones Sucre y Alma Mater?

EN. Hoy no podemos negar que nuestras universidades, incluidas las autónomas, requieren grandes cambios. Eso es incuestionable, por supuesto, sin negar los logros que históricamente han alcanzado estas instituciones, así como los importantes avances en desarrollo en las mismas en las actuales circunstancias, no obstante las enormes restricciones que las afectan.
No obstante, hay que decir enfáticamente que al Gobierno no le interesa de verdad que nuestras universidades autónomas profundicen su desarrollo académico. Por encima de la calidad profesional de los egresados, del pensamiento crítico de éstos, de sus credenciales académicas, por ejemplo, el régimen valora más la incondicionalidad y la identificación con el proyecto que éste impulsa para implantar el pensamiento único en todos espacios de la sociedad venezolana.

Además, las instituciones universitarias y programas educativos del tercer nivel controladas por el Gobierno, objeto de severos cuestionamientos en el presente, en modo alguno pueden ser el referente de los cambios que se necesitan para nuestras universidades autónomas. Con todas las críticas que podamos hacerles hoy a estas instituciones, sin duda las mismas no han dejado de ser ámbitos abiertos a diferentes corrientes del pensamiento y donde es posible el ejercicio de la crítica, del debate, de la confrontación con las armas de la razón. Son más que instituciones dedicadas a formar profesionales, al desarrollo de la labor docente de pregrado, cumplen, asimismo, un papel muy importante en materia de investigación, en la formación de postgrado, y también en el trabajo de servicio a la comunidad a lo largo y ancho de la geografía nacional.

GM. ¿Cree que el Gobierno asume los problemas del ingreso de estudiantes y del presupuesto universitario más como banderas políticas de confrontación que como asuntos que deben ser resueltos mediante la concertación?

EN. No está en el espíritu del Gobierno el propósito de apelar al diálogo para resolver esos problemas. Respecto a la problemática del ingreso de nuevos estudiantes a las universidades, ha sido sordo ante los tantos planteamientos que se le han hecho. No está interesado en dialogar para concertar con las instituciones de educación superior el diseño y desarrollo de una política con base en un sistema nacional de admisión e ingreso. Sostenemos que ese sistema, tal como lo concebimos a diferencia de los voceros gubernamentales, está obligado a preservar la autonomía institucional, a no contribuir a poner en entredicho la calidad en la formación con el pretexto de la aspiración a una mayor inclusión social mal concebida, y a no pretender convertir a las universidades sólo en casas de estudio para la actividad docente, con la subestimación o el olvido de la investigación y de la formación de postgrado.

Ese sistema, además, no puede estar al servicio del clientelismo político.

Y en lo que se refiere al tema presupuestario, hay suficientes evidencias y razones para sostener que éste ha sido un arma política para acosar a las universidades, tanto a las autónomas como a aquellas que aún no han sucumbido ante los intentos gubernamentales de someterlas a su proyecto. Como expresión de las restricciones presupuestarias al servicio de ese acoso a nuestras instituciones, hoy tenemos, por ejemplo, además del profundo deterioro de varios servicios e instalaciones y el debilitamiento o muerte de diversos proyectos institucionales, a unas universidades que sufren una gran descapitalización de su personal académico por la no reposición de los cargos correspondientes a los profesores e investigadores jubilados masivamente desde el año 2002. Algo similar ocurre con la situación de los empleados y obreros universitarios.

Por otro lado, en esta materia no puede dejarse de mencionar el absoluto desprecio gubernamental por la calidad de vida de los trabajadores universitarios, al ser renuente a honrar los compromisos salariales con los diferentes gremios y también al evadir su responsabilidad en la discusión de una política integral que posibilite una remuneración justa a todos esos trabajadores.

viernes, 18 de junio de 2010

El Junior

Como en botica

El Junior

Humberto Ruiz

Ex Vicerrector Académico de la Universidad de los Andes

hruizc@hotmail.com

El Gobierno Nacional insiste en eliminar las pruebas de admisión, que muchas universidades del país aplican. La realidad es que la demanda de aspirantes es creciente. Los cupos que ofrecen las Aldeas Universitarias, la Universidad Bolivariana de Venezuela y la UNEFA, no son vistas con simpatía por los estudiantes. Los aspirantes prefieren ingresar en las universidades de reconocida calidad y en las carreras de previsible éxito laboral.


La ULA tiene alrededor de cincuenta mil estudiantes de pregrado. Cada año se inscriben en las pruebas de ingreso, un número similar. Adicionalmente, en los últimos años no se han repuesto los cargos de más de cuatrocientos profesores a tiempo completo jubilados, por falta de presupuesto que debe suplir el Gobierno Nacional.


La realidad que se vive hoy es: aumento de las solicitudes de ingreso y disminución de profesores para atender la matrícula existente. Eliminar las pruebas de admisión pone a las universidades ante el dilema de determinar a ciegas a quién aceptar o plegarse a las exigencias políticas como la formulada a la UPEL en días pasados por el Ministro de Educación Superior: aceptar a un grupo de los suyos, porque sí.


La ley las universidades establece,en el numeral 9 del artículo 26,que son los Consejo Universitarios, los encargados de fijar “… el número de alumnos para el primer año y determinar los procedimientos de selección de aspirantes…” Hasta que no sea modificada la ley, la responsabilidad para determinar el ingreso está claramente definida. Cambiar esto sin transformar la ley es ilegal y las exigencias del ministro son atrabiliarias.


La evidencia científica internacional indica que las pruebas de evaluación son influenciadas por las condiciones socioeconómicas de quienes las presentan. Por ello, es muy importante que se cuide en extremo la calidad de las mismas y se minimicen los factores de exclusión de origen socioeconómico y cultural de las mismas, cosa que se puede hacer si hay conciencia de ello y capacidad técnica.


Hace un tiempo un amigo me pidió que le ayudase para que su hijo ingresara a la ULA. Nuestra respuesta fue similar a la que doy siempre. En primer lugar pregunté el promedio de sus notas de bachillerato y qué carrera quería estudiar. El promedio era bueno aunque no excelente. Al saber la carrera –una de ciencias de la salud- la cosa me pareció que se ponía muy difícil. Le indiqué: debe prepararse lo mejor posible para la prueba.


El amigo me miró descorazonado. Sonrió con cierta resignación y me dijo: “ya entiendo”. A los días me manifestó: “mi muchacho ingresó”. El Junior, como lo llama su mamá, está a punto de graduarse de odontólogo. Para financiar sus estudios, que son muy costosos, los fines de semana trabaja de mesonero en una pizzería.


Sin esfuerzo individual no hay éxito posible. El Estado debe velar por ofrecer oportunidades educativas de calidad y apoyar con medidas compensatorios a quienes tienen carencias socioeconómicas y culturales. Eliminar las pruebas de ingreso es como vender el sofá.

domingo, 13 de junio de 2010

Foro Internacional Valparaíso 2010: La Educación en la Sociedad del Conocimiento y la Información

Los días 24 y 25 de junio la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso se convertirá en sede del segundo Foro Internacional Valparaíso 2010 donde destacados investigadores se reunirán a discutir los desafíos y metas de la educación en el siglo XXI.

La Educación en la Sociedad del Conocimiento y la Información es el tema de esta segunda edición la cual contará con la presencia del renombrado sociólogo Manuel Castells. Como indica el programa del evento el profesor Castells impartirá bajo su teoría de la sociedad red una ponencia denominada La institución universitaria en la era de la información.

viernes, 4 de junio de 2010

IV Programa Iberoamericano de Formación de Formadores en Responsabilidad Social Empresarial

RED IBEROAMERICANA DE UNIVERSIDADES POR LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL (RSE)

IV Programa Iberoamericano de Formación de Formadores en Responsabilidad Social Empresarial
Del 2 de agosto al 26 de noviembre de 2010

El IV Programa Iberoamericano de Formación de Formadores en RSE, de carácter virtual, tiene como objetivo primordial apoyar a las universidades en el fortalecimiento de sus capacidades para enseñar esta nueva área del conocimiento al mejor nivel internacional, y contribuir así a reforzar el liderazgo de las universidades iberoamericanas en este tema, para incidir en el desarrollo con equidad.

martes, 1 de junio de 2010

La Constituyente universitaria que se le quiere imponer a la UPEL

Las autoridades de la UPEL declararon recientemente que en esa institución no está en curso lo que el ministro Ramírez y otros voceros gubernamentales llaman constituyente universitaria (Véase http://www.bit.ly/aCgud9 )

Plantear la constituyente universitaria en los términos y condiciones planteadas por el citado ente gubernamental es una aberración que los universitarios estamos llamados a rechazar de una manera firme. En todo caso el poder constituyente en nuestras instituciones universitarias, sobre todo en las universidades autónomas, sólo puede ser activado mediante la decisión autónoma de la comunidad universitaria, como expresión de la voluntad soberana de todos los miembros de este colectivo, sin presiones de ningún tipo. En la UPEL se quiere activar la constituyente universitaria como el producto de una acción coercitiva, como resultado de una acción violenta que llevó, tanto a las autoridades de esa institución y a los supuestos estudiantes que participaron en la toma de la institución, a la firma conjunta de un acta para ponerle cese al conflicto presentado, después de varias horas de secuestro. Habría que preguntarse por qué los protagonistas de esas acciones violentas no se atreven a proponer un referendo para que la comunidad universitaria diga si quiere o no la constituyente universitaria. Sería un mejor comienzo en comparación con lo hecho en la UPEL el pasado 18 de mayo.

En definitiva, esa propuesta que se trata de imponer a la comunidad universitaria, no creo que sea una simple distracción, tiene toda la intención de profundizar la crisis universitaria como parte de una estrategia para debilitar el funcionamiento de la universidad autónoma hasta unos niveles en los que se propicie la intervención abierta de esas instituciones por parte del Gobierno.

La batalla final: las universidades

Saul Godoy Gómez

La luz se apaga en Venezuela. La voluntad de un solo hombre, con la ayuda de gobiernos extranjeros y un vergonzoso colaboracionismo de hombres y mujeres que se dicen venezolanos, están tapiando el último resquicio de razón y conocimiento, si las universidades caen en manos del gobierno comunista de Chávez se habrá condenado al país a unas cuantas décadas de oscurantismo, y por ello está utilizando toda su artillería pesada en contra del claustro.

Artículo de opinión en El Universal. Texto Completo

jueves, 27 de mayo de 2010

Universidad autónoma


Universidad autónoma
Eleazar Narváez
También en las relaciones con las universidades, sobre todo con las autónomas, el Gobierno insiste en una práctica bastante cuestionada que ha producido grandes estragos en la vida del país. Ese modo de proceder consiste en declarar como enemigos y tratar implacablemente como tales a quienes sólo disienten de las ideas y acciones del régimen.

Ese brutal ejercicio del poder, potenciado con el secuestro del Estado por parte del Gobierno y del Presidente, se ha enfocado en la obstinada tarea de golpear insistentemente para intimidar y humillar de distintas maneras a todos aquellos que no han sido considerados merecedores de la gracia presidencial.

Si en definitiva lo que más le interesa en el fondo al Gobierno es mantener y fortalecer su poder a como dé lugar, con un ejercicio perverso de éste, es de suponerse que nuestra universidad autónoma es más que una piedrita en el zapato para el régimen. Sin exagerar puede decirse que, como centro de cultivo y difusión del saber, como espacio plural consustanciado con el diálogo, la tolerancia y el respeto, y como baluarte en la lucha por la democracia y la libertad, esa institución es considerada por el Gobierno como un peligroso enemigo al que es necesario doblegar para subordinarlo al desiderátum de ese adefesio llamado socialismo del siglo XXI. Esa universidad, convertida en enemigo por el propio Gobierno, está retratada en esa institución que ahora padece graves limitaciones presupuestarias impuestas por el Ejecutivo, las cuales ponen en jaque tanto la calidad de sus actividades de docencia e investigación como el desarrollo de muchos de sus proyectos institucionales; con un personal bastante descapitalizado académicamente por tales restricciones; con unos estudiantes muchas veces agredidos y discriminados por el solo hecho de hacer vida en una institución donde el espíritu universitario se resiste a sucumbir ante medidas oficiales arbitrarias; y con tantos otros signos de deterioro que en muchos casos se deben a una gran indolencia gubernamental.

Asimismo, se tilda de enemiga a esa universidad cuando cumple con su irrenunciable papel de conciencia crítica y de faro orientador de la sociedad; cuando rechaza con firmeza y coraje las tantas presiones oficiales que buscan someterla para fortalecer las conocidas pretensiones de implantar el pensamiento único en el marco de un proyecto político que evidencia en estos momentos un rotundo fracaso en nuestra sociedad.

Esa universidad, acosada y tratada como enemiga por el régimen, es igualmente la que ha sido vapuleada con los diversos ataques terroristas recientes, sin que el Gobierno hasta el presente haya movido un solo dedo para ponerle coto a éstos. Esa es la universidad que el Gobierno ha optado por colocar en el disparadero, la universidad autónoma, la cual siempre defenderemos.


Tal Cual, jueves 27 de mayo de 2010



viernes, 14 de mayo de 2010

Ministro para la deseducación universitaria

Eleazar Narváez

Ex Vicerrector Académico de la UCV


Sin duda alguna, el perfil de Edgardo Ramírez, a quien no me atrevo a llamar profesor y menos universitario, responde plenamente al propósito presidencial de implantar en el país la llamada Universidad Socialista del Siglo XXI, es decir, la no Universidad, la que deviene en simple agencia gubernamental donde se enseñorea el pensamiento único. Pudiera decirse que al fin el presidente Chávez consiguió a la persona que mejor interpreta sus deseos, con los rasgos que armonizan a plenitud con su modo de actuar y pensar, que comparte su estilo bravucón, con una manera de hablar agresiva y preñada de lugares comunes, y además enloquecido por la obsesión de ver en todas partes la expresión de una encarnizada lucha de clases y el enfrentamiento a muerte entre el capitalismo y el socialismo, sobre todo en aquellos espacios de la sociedad venezolana en los cuales el autoritarismo gubernamental ha pretendido doblegar y humillar a quienes han tenido el coraje de disentir o enfrentar las nefastas y fracasadas políticas del régimen.

Ese es el emergente que ha traído el Presidente para que se encargue de un ministerio que muy bien pudiéramos llamar el Ministerio Para la Deseducación Universitaria (podría decirse también, para domesticar la universidad autónoma, si usamos la palabra deseducar como la emplea uno de los intelectuales favoritos del presidente Chávez: Noam Chomsky).


Un ministro que en modo alguno ha venido para dialogar con la comunidad universitaria en las muy difíciles circunstancias que vive la educación superior del país, para hablar de modo civilizado y con propiedad de los graves problemas presupuestarios que aquejan a nuestras casas de estudio, de la seria descapitalización del personal académico que afecta a éstas, del deterioro de las condiciones de vida y de trabajo de los docentes y de los demás trabajadores universitarios, del desmejoramiento de las instalaciones y servicios diversos de la institución por la falta de apoyo financiero. No ha sido de su interés hablar con espíritu universitario, con argumentos serios y bien fundamentados, abierto a la pluralidad y a tono con los planteamientos que se hacen de modo consensuado en distintos foros mundiales acerca de la educación superior, sobre los retos que tenemos en materia de calidad en los estudios de pregrado y postgrado, en la investigación, en la difusión y comunicación de los saberes, en la rendición de cuentas multidimensional ante la sociedad, entre otros asuntos.

Al contrario, lo que hemos visto en diferentes escenarios ha sido un ministro de talante arrebatador que usa el poder para agredir y descalificar a las autoridades universitarias no afectas al gobierno; que en lugar de apelar a la razón y al diálogo para contribuir a resolver los problemas institucionales, recurre al autoritarismo y a la arbitrariedad para acosar e intervenir a ciertas universidades.

Ese Ministro para la Deseducación Universitaria es el que se vio ayer jueves 13 de mayo en la reunión del CNU, donde, para desagrado incluso de varios miembros de ese organismo identificados con el gobierno, irrespetó a la Rectora de la Universidad Central de Venezuela y aprovechó para agredir vilmente a esta institución.

El dilema de los postgrados: cantidad o calidad

El dilema de los postgrados: cantidad o calidad
OTONIEL ALVARADO OYARCE
Escuela de PostGrado, Universidad Nacional de Trujillo, Perú
Hace un buen tiempo, preocupados por la masificación de los programas de postgrado, escribimos un artículo sobre el boom de los mismos porque, además, constatábamos, en muchos casos, un desarrollo insuficiente y bastante deficitario en términos de la calidad académica exigible para dicho nivel, razón más que suficiente para formular algunas reflexiones sobre el posible mejoramiento de los mismos.
Utilizamos la palabra boom intencionalmente, por cuanto conlleva una connotación cuantitativa y comercial, porque así lo entendíamos entonces, al crecimiento de estos programas y, al parecer, no creemos habernos equivocado. Por lo tanto, al haberse acentuado aun más el fenómeno, bien vale refrescar algunas reflexiones entonces formuladas.
Una hipótesis central, fácilmente demostrable, podría relacionarse con la creación de dichos programas basada sólo en las demandas cuantitativas de los egresados, dado el incesante volumen de graduados año a año. Esto se corroboraría por ejemplo, al constatar que no existen estudios técnicos de oferta y demanda que orienten el desarrollo de este nivel de estudios. Consecuentemente, también podríamos plantear, y afirmar, que con estos estudios difícilmente nos incorporaremos a la competitividad mundial que la globalización exige. Aquí también podríamos concluir que el neoliberalismo a ultranza (pragmatista y utilitarista), impregnado incluso en los ámbitos académicos, podría traer consecuencias negativas para el desarrollo educativo.

lunes, 3 de mayo de 2010

UNESCO: La obligación de los gobiernos nacionales de garantizar la educación para Todos

Declaración de la V Reunión de la Consulta Colectiva de las ONG sobre la Educación para Todos, realizada en Dacca, Bangladesh, del 22 al 24 de marzo de 2010.
Texto completo

martes, 27 de abril de 2010

II Congreso Internacional de Calidad e Innovación en la Educación Superior

Entre los días 12 y 16 de julio del presente año, en los espacios de la Universidad Central de Venezuela, se realizará la VIII Reunión Nacional de Currículo y el II Congreso Internacional de Calidad e Innovación en la Educación Superior.

Este evento está auspiciado por el Núcleo de Vicerrectores Académicos, la Comisión Nacional de Currículo y el Vicerrec-torado Académico de la Universidad Central de Venezuela.

Aquí encontará información relativa a:
- Objetivos del Evento.
- Áreas Temáticas.
- Programación.
- Formas en las que puede participar.
- Normativa para la presentación de propuestas.
- Costos y Proceso de Inscripción.

Esperamos contar con la participación de los investigadores, docentes, estudiantes y demás personas interesadas en la relación de la innovación, la calidad y el currículo en la educación superior.

Para información adicional, puede contactarnos a través del e-mail:

reunion.congreso@gmail.com

viernes, 23 de abril de 2010

Gracias, UCV

Es oportuno recordar las palabras del poeta Rafael Cadenas, recogidas en reseña aparecida en Talcualdigital (http://bit.ly/bVdXnO), en la ocasión del homenaje que se le hiciera en las X Jornadas de Investigación de la Facultad de Humanidades y Educación de la UCV, en el año 2009:
...
Cuento sucintamente esto porque una nueva amenaza se cierne sobre la Universidad. Tengo la impresión de que el actual régimen quiere apoderarse de ella con la colaboración de los segundones, como llamó Rómulo Gallegos a ex universitarios salidos de aquí que apoyaron la dictadura. Ahora son otros los segundones.

Esta Universidad fue fundada en 1721 por el rey Felipe V, y en 1827, Bolívar, a instancias de José María Vargas, decretó unos Estatutos universitarios republicanos dándole también el nombre que hoy lleva muy dignamente de Universidad Central de Venezuela.

Según mi cuenta, le falta muy poco para cumplir tres siglos pues tiene 288 años. El actual gobierno, a su lado, es menor en edad y ya atenta contra ella. De esa longevidad le viene su solidez institucional. Por ello ha sobrevivido a todos los acosos. Menos mal que el poder de la anticultura es transitorio.

Hoy tampoco podrá doblegar esta casa que nunca ha tenido amo, y está muy crecida para aceptar uno ahora. Nos toca defenderla de nuevo.

Texto completo

martes, 13 de abril de 2010

Mentiras, ignorancia y perversidad de un Ministro

Mentiras, ignorancia y perversidad de un Ministro

Eleazar Narváez

Ex Vicerrector Académico de la UCV

En los desafortunados tiempos que ahora vivimos en el país, en los que pareciera que más bien nos hemos acostumbrado fundamentalmente a reaccionar ante lo que nos perturba, perjudica o no nos gusta, y a esperar en la pura espera, a vivir un tiempo de espera vacío, como dijera nuestro querido Paulo Freire, da la impresión de que recibimos con bastante naturalidad las agresiones que, una vez más, dirige a la universidad autónoma el actual Ministro para la Educación Universitaria (Véase reseña de la entrevista que aparece en www.aporrea.org: http://bit.ly/brBefC)

Declaraciones de un Ministro que, según lo que nos ha mostrado en sus primeras actuaciones, interpreta fielmente y con claridad las conocidas pretensiones del Presidente en el marco de su proyecto político cuando se refiere a la “Universidad verdadera”: “La Universidad del Siglo XXI tiene que ser la Universidad Socialista”.

Discurso de un Ministro, cargado de lugares comunes, mentiras, ignorancia y perversidad, cuando afirma que nuestra universidad autónoma ha secuestrado el debate y es neoliberal, dependiente del imperialismo y de la oligarquía, cuales fantasmas que perturban sus sueños de modo obcecado; cuando señala, como uno de los logros de la revolución, que Venezuela tiene en estos momentos una tasa de matrícula de educación universitaria por encima del 85%, como si nosotros no conociéramos la verdadera realidad en esta materia, con estudios serios que desmienten categóricamente esa aseveración, al igual que los muy cuestionables resultados de la Misión Sucre tanto en el plano cuantitativo como en el cualitativo; cuando sobredimensiona la importancia que tiene para la Universidad y el país la docencia de pregrado (y resalta, sin fundamento en la realidad, que tenemos entre dos millones y dos millones doscientos mil estudiantes universitarios), sin darle la debida importancia a la calidad y sin destacar, por cierto, el peso que debe tener en esta institución la docencia de postgrado y la investigación; cuando confunde el derecho al estudio con el derecho a una educación de calidad como factor de inclusión social; cuando generaliza, seguramente pensando en determinadas carreras de la UCV y de otras instituciones, que los planes de estudio de las universidades permanecen iguales desde hace 20 ó 30 años, descalificando además, tildándolos de orientación neoliberal, aquellos que sí han logrado evidentes cambios importantes; cuando sostiene que la Universidad del Siglo XXI es la Universidad Socialista, con la mente fija en un proyecto político que, de acuerdo a lo que sabemos de él en 11 años del actual régimen, es, por su naturaleza, negador precisamente de la Universidad digna, de la Universidad autónoma, de la Universidad como ámbito plural de cultivo y difusión del saber, consustanciado con el diálogo, la tolerancia y el respeto, y como baluarte fundamental en la lucha por la democracia y la libertad; cuando no dice nada acerca de la responsabilidad gubernamental por los graves problemas presupuestarios que hoy padecen nuestras universidades, los cuales perturban sobremanera el ejercicio de su autonomía y el cabal cumplimiento de sus funciones; cuando igualmente no dice nada sobre el secuestro gubernamental de varias universidades, donde el nombramiento de sus autoridades y la dinámica de su vida se decide al pulsarse un botón por el líder supremo instalado en Miraflores; cuando dice que el actual Presidente es el presidente de los estudiantes, olvidando en esto la cantidad de estudiantes vejados, encarcelados, perseguidos y repelidos con “gas del bueno” por el simple delito de manifestar en defensa de sus legítimos derechos como ciudadanos; cuando omite en sus palabras la referencia al deterioro de la calidad de vida del personal de las universidades por el incumplimiento de los respectivos compromisos por parte del Gobierno.

Es hora de pasar de la espera en la pura espera a la acción, abrirnos más a un tiempo de quehacer, tanto para defender como para fortalecer a nuestra universidad autónoma. Digamos, parafraseando a Freire: desconfiemos de quienes nos digan "Es peligroso hacer, Es peligroso hablar, Es peligroso andar..."

lunes, 12 de abril de 2010

Guerrilleros de la comunicación en la educación venezolana

Guerrilleros de la comunicación en la educación venezolana
Eleazar Narváez
Ex Vicerrector Académico de la UCV


Los venezolanos fuimos hoy testigos de un hecho de extrema gravedad ocurrido en el ámbito educativo. Mucha indignación nos ha producido ver por la televisión el acto de juramentación de casi un centenar de estudiantes de educación básica y de educación media y diversificada como miembros del comando de la denominada Guerrilla Comunicacional, vestidos con la indumentaria característica de los proselitistas del chavismo, escuchando el “no volverán” de la boca de la alcaldesa del Distrito Capital y las palabras panfletarias del Ministro de Educación y de la Ministra para la información y la Comunicación, con el llamado a ser implacables en el ejercicio de la crítica a los medios de comunicación privados para defender a la revolución bolivariana ante quienes se dediquen a ponerla en cuestión. Un acto en el que destacó el lenguaje militarista, con la invitación simbólica a la violencia, así como la manifestación más cruda de un régimen decidido a trabajar en distintos frentes para ponerle diques de contención a la libertad de expresión y sentar las bases de implantación de la unicidad como proyecto político.

viernes, 9 de abril de 2010

No al paralelismo sindical en las universidades

PARALELISMO SINDICAL

Absalón Méndez Cegarra

El movimiento sindical en todos los países del mundo acusa, todavía, el castigo de los cambios sucedidos en los mercados de trabajo hacia la década de los años 80, como consecuencia de la flexibilización y desregulación de las relaciones laborales, lo que permitió, en la práctica, el surgir de relaciones laborales atípicas y el fomento del trabajador por cuenta propia, con la consecuente pérdida de importancia de la contratación colectiva y de los sindicatos como la modalidad organizativa más importante del movimiento laboral e instrumento de lucha de los trabajadores. A este fenómeno desregulador contribuyó de manera significativa, bien como factor determinante o como resultado, los cambios en la esfera política, entre los que podemos señalar la caída del muro de Berlín, la destrucción de la URRS , el debilitamiento de los partidos comunistas y socialdemócratas y, junto con ello, la casi desaparición de las organizaciones sindicales más importantes a escala internacional.
Venezuela, no fue excepción, en la experimentación de estos cambios. En nuestro país, como en muchos otros, el sindicalismo se fortaleció con la consolidación de los partidos políticos, principalmente, los de orientación comunista, socialdemócrata y de la democracia cristiana; también, podría pensarse a la inversa, los partidos se consolidaron como resultado de una clase obrera militante que dio vida y contenido ideológico a las organizaciones partidistas al punto de establecer su sello distintivo.
Una nota característica del movimiento obrero o laboral mundial es lo que se ha conocido como “internacionalismo proletario”, surgido al calor de las luchas obreras y de los ideólogos del socialismo (Carlos Marx. Manifiesto Comunista). Se entiende por tal, un pensamiento y un espíritu de lucha que une y vincula a los obreros o trabajadores del mundo.
Los grandes esfuerzos del sindicalismo internacional se materializan en las luchas por los derechos y reivindicaciones de la clase obrera mundial, sin distinciones de ninguna naturaleza, aun cuando los trabajadores militen en movimientos ideológicos diferentes. Los convenios y recomendaciones de la Oficina Internacional del Trabajo, así como la legislación laboral de buena parte de los países miembros de la OIT , dan cuenta de la histórica lucha laboral.
Los venezolanos hemos presenciado durante los últimos diez años la ocurrencia de una serie de cambios que han dado al traste con una arquitectura económica, política, social y cultural construida a lo largo de la historia de Venezuela durante varias centurias. .Algunos cambios, muy pocos, sin duda alguna, se nos presentan como positivos. La mayoría, han estado y están orientados hacia la destrucción nacional. En este empeño destructivo debemos ubicar la estrategia gubernamental por aniquilar las organizaciones políticas policlasistas y el movimiento obrero y trabajador de igual signo, incorporado en las conocidas Confederaciones, Federaciones y Sindicatos de Trabajadores.
En Venezuela, sería absurdo decir que hemos tenido un movimiento obrero unificado; pero, las separaciones ideológicas no han sido obstáculo para la lucha común; por otra parte, el fraccionalismo sindical, aunque existente, es una práctica fuertemente condenada por todos los sectores.El gobierno nacional actual, como ningún otro en la historia nacional, auspicia, fomenta, apoya, financia y organiza un movimiento laboral de pensamiento único, vinculado fuertemente al partido de gobierno y de orientación fraccional. Tal movimiento ya ha dejado sus víctimas debilitando casi hasta desaparecer a las organizaciones sindicales de mayor fuerza en el país y de mayor raigambre en el seno de los trabajadores, tal es el caso de los sindicatos petroleros y de las industrias básicas de Guayana. Cuando la obra destructiva de estas organizaciones, al parecer, está por concluir, la mirada se orienta, ahora, hacia la organización de los trabajadores de la educación, principalmente, de la educación superior, pasando, por supuesto, como era de esperarse, por el control y sumisión patronal del movimiento organizado de los empleados públicos. Primero, fue la conquista de la vieja, combativa e histórica Asociación de Empleados Administrativos (AEA) de la UCV ; para avanzar luego, a paso de vencedores, a la aniquilación de las organizaciones de los profesores de las Universidades Nacionales, con un falso discurso unitario y comprensivo de todo el sector laboral de las Universidades. El ataque directo es a la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV), la cual agrupa 18 asociaciones de profesores y más de 40.000 profesores. Los esquiroles de turno son las organizaciones conocidas con las siglas FENASINPRES, FETRAUVE y FENASTRAUV, las cuales auspician con su mandante (MPPES) la firma de la Primera Convención Colectiva. Estas organizaciones deben saber que la FAPUV no se arrodilla y que se opondrá, en cualquier terreno, al paralelismo sindical, haciendo valer su condición de ente gremial representativo de los profesores universitarios de Venezuela. Si las cláusulas de este Proyecto de Convención se aprobasen, sería necesario asignar a su cumplimiento la totalidad y más del presupuesto universitario. Fraccionalismo, entreguismo y demagogia pura.

miércoles, 7 de abril de 2010

Gobierno y universidad autónoma

Gobierno y universidad autónoma


Eleazar Narváez

Ex Vicerrector Académico de la UCV


También en las relaciones con las universidades, sobre todo con las autónomas, el Gobierno insiste en una práctica bastante cuestionada que ha producido grandes estragos en la vida del país. Ese modo de proceder consiste en declarar como enemigos y tratar implacablemente como tales a quienes sólo disienten de las ideas y acciones del régimen. Personas e instituciones que no comulgan con éste, o con más precisión, con el Presidente y su proyecto político, son colocadas en el disparadero y condenadas a sufrir de todas las maneras inimaginables las más inclementes retaliaciones.


Ese brutal ejercicio del poder, potenciado con el secuestro del Estado por parte del Gobierno y del Presidente, desgraciadamente no ha estado dirigido en lo fundamental a gobernar de verdad, en tanto que su atención prioritaria no se ha centrado en realidad en el propósito de lograr un mayor bienestar para toda la población mediante el desarrollo de políticas públicas de interés general. Más bien, el mismo se ha enfocado en la obstinada tarea de golpear insistentemente para ablandar, intimidar y humillar de distintas maneras a todos aquellos que no han sido considerados merecedores de la gracia presidencial.


Si en definitiva lo que más le interesa en el fondo al Gobierno es mantener y fortalecer su poder a como dé lugar, con un ejercicio perverso de éste y sin mayores preocupaciones por la gobernabilidad democrática del país, es de suponerse que nuestras instituciones que se precian de llevar con dignidad el nombre de universidad son más que una piedrita en el zapato para el régimen. Sin exagerar, puede decirse que, como centros de cultivo y difusión del saber, como espacios plurales consustanciados con el diálogo, la tolerancia y el respeto, y como baluartes en la lucha por la democracia y la libertad, esas instituciones, así concebidas, son consideradas por el Gobierno como un peligroso enemigo al que urgentemente hay doblegar y transformar para subordinarlo al desiderátum de ese adefesio llamado socialismo del siglo XXI.


Esa universidad, convertida en enemigo por el propio Gobierno, está retratada en esa institución que ahora padece graves limitaciones presupuestarias impuestas por el Ejecutivo, las cuales ponen en jaque tanto la calidad de sus actividades de docencia e investigación como el desarrollo de importantes proyectos institucionales; con un personal que cada vez más se descapitaliza académicamente y no se le incentiva ni respeta; con unos estudiantes muchas veces agredidos, discriminados y descalificados por el solo hecho de hacer vida en una universidad autónoma o en cualquiera otra donde el espíritu universitario se resiste a sucumbir ante una u otra arbitraria orden oficial; y con tantos otros signos de deterioro en la dotación de sus diversos servicios, en sus instalaciones, por ejemplo, que en la mayoría de los casos se deben a una gran indolencia gubernamental.


Asimismo, se tilda de enemiga a esa universidad cuando cumple con su irrenunciable papel de conciencia crítica y de faro orientador de la sociedad; a la misma que, en honor a su carácter de ámbito plural donde conviven y dialogan múltiples corrientes del pensamiento, rechaza de manera firme y con coraje las tantas presiones oficiales que buscan someterla para fortalecer las conocidas pretensiones de implantar el pensamiento único en el marco de un proyecto político que, además de violentar la Constitución vigente, evidencia en estos momentos un rotundo fracaso en nuestra sociedad.


Esa universidad, que es acosada y tratada como enemiga por las huestes gubernamentales, es igualmente la que ha sido vapuleada con diversos ataques terroristas recientemente, sin que el Gobierno hasta el presente haya movido un solo dedo para ponerle coto a éstos.


Esa es la universidad que el Gobierno ha optado por colocar en el disparadero, la universidad autónoma, la cual nunca dejaremos de defender.

domingo, 4 de abril de 2010

Seminario internacional sobre la producción de conocimientos

Seminario Internacional sobre la Producción de Conocimientos en la Academia:
Posibilidades y Obstáculos
13 y 14 de Abril de 2010
Auditorio de la Facultad de Farmacia
Universidad Central de Venezuela
Caracas, Venezuela



Los distintos organismos internacionales y nacionales que se ocupan de la formulación de políticas públicas, en el área de la educación superior, mencionan como esencial el tema de la producción de conocimientos, en forma unánime. En el documento publicado por la UNESCO, La educación superior en el siglo XXI: Visión y acción (1998), por ejemplo, entre las acciones prioritarias en el plano nacional mencionaban, desde entonces, que los países debían esforzarse por establecer estrechos vínculos entre las instituciones de educación superior y las que se dedican a la investigación, tomando en cuenta que la enseñanza y la investigación son dos elementos íntimamente relacionados, en el proceso de la construcción y producción del conocimiento. En el caso venezolano, desde 1990, los gobiernos han acometido acciones para fortalecer esas posibilidades, que de hecho reorientan el papel de la universidad y de sus actores según nuevas funciones y responsabilidades. Atendiendo a la importancia del tema y ante la necesidad de abrir una discusión en el país que conduzca a definir conceptos y establecer un piso teórico y metodológico, es que se ha convocado esta actividad, el Seminario Internacional sobre la Producción de Conocimientos en la Academia: Posibilidades y Obstáculos.

sábado, 3 de abril de 2010

El concepto de la universidad de investigación global

Simon Marginson, professor of higher education at the University of Melbourne, outlined the concept of the global research university (GRU) in a keynote address at the British Council's Going Global international education conference in London last week. He defined a GRU as a "multiversity", active in all disciplines and fields "plus global systems and ranking ... located in national systems of higher education, but also part of a global system at the same time".

viernes, 26 de marzo de 2010

Adaptación de las universidades de la Unión Europea a Bolonia

El 95% de las universidades de la Unión Europea están ya adaptadas a Bolonia, según ha señalado hoy Jean-Marc Rapp, presidente de la Asociación de la Universidad Europea (EUA, por sus siglas en inglés), en la que están integradas unas 800 instituciones. Este porcentaje de adaptación se desprende del informe Trens 2010, que analiza la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior y su impacto en los 46 países miembros durante la última década. El informe se ha presentado esta semana durante un encuentro de rectores que se ha celebrado en Sevilla.
El País.com

jueves, 25 de marzo de 2010

Sindicatos paralelos en la UCV

El Gobierno nacional insiste en distorsionar y banalizar la democracia y la autonomía universitaria, al proponer la creación de sindicatos paralelos en la Universidad Central de Venezuela (UCV), tal como lo expresa el presidente de la Asociación de Profesores de esta institución, profesor Víctor Márquez, en la reseña aparecida en el diario El Universal:

lunes, 22 de marzo de 2010

La necesaria visibilidad universitaria


Eleazar Narváez
Ex Vicerrector Académico de la UCV

Hoy, a contracorriente de lo que hace el Gobierno nacional en materia de rendición de cuentas, es mayor la urgencia de desarrollar una política sostenida y sistemática de información y comunicación que apunte al logro de una mayor visibilidad de la universidad autónoma tanto en el plano interno como en el externo.
Se trata, en este caso, con el apoyo de los excelentes profesionales en la materia con que cuentan nuestras instituciones, de diseñar y poner en práctica estrategias adecuadas para informar y comunicar por distintos medios a la comunidad universitaria y al país, los indiscutibles logros que tienen en su haber esas casas de estudios en distintas disciplinas y áreas del conocimiento a lo largo de su historia, al igual que en diversos espacios de la geografía nacional. Además de los beneficios que seguramente se derivarán de esta mayor visibilidad de la universidad autónoma en cuanto a la mayor confianza que ganará ésta en los miembros de la propia comunidad y en la sociedad en general, que seguramente redundará en una mayor legitimación social de la misma, asimismo, es de valorar sus efectos positivos para estimular la comunicación de saberes entre diferentes campos del conocimiento en el cumplimiento de las funciones universitarias.
Si bien lo ideal sería llevar a cabo esta iniciativa a partir de un proceso de autoevaluación o de un sistema de información institucional, no obstante, en la ausencia del primero o del segundo, es factible adelantar la misma mediante la búsqueda y ordenación de parte de la valiosa información ya existente que, aunque dispersa en su ubicación, podemos disponer sin mayores dificultades por diversas vías.
En estos esfuerzos para alcanzar una mayor visibilidad no podemos dejar de incluir algunos aspectos relevantes de la dinámica interna actual de la institución que hoy no son bien conocidos o concientizados por la sociedad y por gran parte de nuestra propia comunidad universitaria. Hacer más visibles esos asuntos serviría para desmentir muchas acusaciones injustas que recurrentemente se han encargado de divulgar de modo malsano diferentes voceros gubernamentales. Un ejemplo al respecto lo constituyen los datos que evidencian crudamente la descapitalización del personal universitario por las nefastas políticas oficiales desde el año 2000; otro lo representa el significativo número de egresados en pregrado y postgrado que aún tenemos, a pesar del deterioro en la enseñanza por la carencia de los recursos necesarios; y un tercero concierne a la depauperación de los salarios de los docentes universitarios, situación que valdría la pena comparar con sus pares en otros países y con los desproporcionados sueldos de algunos funcionarios de la administración pública nacional.
Esa mayor visibilidad institucional nos permitiría, entre otras cosas: contar con una plataforma muy importante para rendirle cuentas a la comunidad universitaria y a toda la sociedad; para potenciar la oferta de soluciones a diversas exigencias y problemas del entorno institucional; para fomentar una mayor participación ciudadana de los miembros de esa comunidad en sus asuntos internos; para ampliar y fortalecer los esfuerzos de cooperación e intercambio en el plano interno y con otras instituciones y organismos, tanto en el ámbito nacional como internacional; y asimismo, para acrecentar la confianza en nuestra universidad autónoma desde una perspectiva global.
Se trata, eso sí, de una rendición de cuentas multidimensional; y además con múltiples propósitos, no con el solo afán de satisfacer requerimientos administrativos para que el Gobierno asigne los recursos financieros que demandan nuestras instituciones, no como instrumento político de acoso e intervención a la universidad autónoma, bajo el disfraz de una pretendida finalidad de saneamiento y transparencia de la administración de los recursos presupuestarios de la institución.