jueves, 20 de junio de 2013

La fase final del asalto a la universidad

Vladimiro Mujica
La Patilla, 20/06/2013

Lo que el gobierno está haciendo con las universidades autónomas ofrece más de un punto de comparación con otro episodio vergonzoso de la historia: el asalto al Congreso en 1848 por las tropas de José Tadeo Monagas y una turba reunida a las puertas del Parlamento. El episodio llevó a Fermín Toro a proferir su célebre frase: “decidle al general Monagas que mi cadáver lo llevarán, pero que Fermín Toro no se prostituye” y, como ha sido señalado por muchos historiadores, probablemente constituyó el primer golpe de fondo contra la independencia del Poder Legislativo y su sujeción a los caprichos y órdenes del Ejecutivo.

Lo que el Gobierno pretende hacer con las universidades no es solamente un acto artero contra una institución esencial para el país, sino que viola disposiciones específicas de la Constitución y las leyes vigentes. Más allá de estos aspectos formales, pero absolutamente de fondo para entender la naturaleza de la responsabilidad de la universidad frente al país, está el hecho cada vez más evidente de que el conflicto, cuidadosamente planificado por las fuerzas más trogloditas del oficialismo, es político en su naturaleza y sus objetivos.

Se trata, en última instancia de una de las expresiones más acabadas del drama que vive Venezuela desde hace más de una década, donde una oligarquía aferrada al poder y a un proyecto profundamente antihistórico y atrasado, pretende imponerle al país una forma única de pensar de acuerdo a los cánones de un mal definido y peor puesto en práctica socialismo del siglo XXI.

El Gobierno está violentando el Estado de Derecho al pretender llegar a acuerdos con organizaciones ilegítimas y no autorizadas para representar a los universitarios. En este sentido la conducta fascistoide del chavismo, de orquestar organizaciones paralelas a las previstas en la ley y que son reconocidas de facto por el Ejecutivo, es enteramente análoga a la que se ha seguido con los sindicatos de otros sectores y en clara resonancia con lo que las fuerzas de Mussolini hicieron en Italia para construir un movimiento sindical gobiernero. Dos de las mayores contradicciones de la revolución chavista es que esta se autoproclama defensora de los trabajadores y actúa como un agente depredador de los obreros, y se autoproclama defensora de los estudiantes y reprime y desconoce al liderazgo estudiantil.

El tema universitario, y la crisis terminal a que el Gobierno pretende arrastrar al sector, reúne como ninguno las características de un tema transversal a la sociedad venezolana, es decir, su relevancia va mucho más allá de estas instituciones. Entender esto es clave para organizar la respuesta de defensa de la universidad democrática. Parece inevitable la conformación de un frente social de defensa de la universidad en su doble papel de institución educativa y de generación de conocimientos no sujeta a la emasculación del intelecto y el espíritu que pretende el Gobierno. Este frente ya ha avanzado en su conformación y debe tener un perfil muy amplio que le dé vocería a la sociedad civil en su conjunto a través de organizaciones como los sindicatos, e individuos, que comprendan a cabalidad el rol decisivo que esta alianza social puede cumplir en establecer una clara relación entre la conflictividad social en general y lo que está ocurriendo con las universidades.

miércoles, 19 de junio de 2013

La universidad de pie

Fernando Rodríguez
Tal Cual, 19/06/2013

La cosa no está sino en sus inicios, creemos que es el primeraxioma para hablar de la situación universitaria. Se dio un primer paso que es un aumento considerable de los salarios de profesores, empleados y obreros de esas casas de estudio. 

Pero que a todas luces no es suficiente, dado el piso, mejor el subsuelo, del que se partió, sueldos de miseria mantenidos durante años. 

Dicho de otra manera, no se restituyó el status de que gozaron los universitarios en la anterior y apostrofada república, donde más de un mandamás tenía conciencia de que señores como Carlos Raúl Villanueva, Francisco de Venanzi o Juan David García Bacca tenían una decisiva importancia para la construcción de un país en serio. 

Pero digamos también, al respecto, que ese acto pareciera distinto al repudio al mérito y el saber que profesaron el Caudillo y sus troperos y populacheros y que se cebó con insólita crueldad (desde ahogo financiero hasta bombas de sus bandas armadas) en universidades en las que siempre, profesores y estudiantes, les mostraron su desafecto. 

Pero se hizo a la manera chavista: desconociendo las Normas de Homologación, perfectamente legales, y a la multitudinaria representación profesoral (FAPUV), sustituyéndola por sindicatos piratas, politiqueros y raquíticos. Y trasladando la negociación a sitios inadecuados donde podían imponer sus designios. 

Cortando así la posibilidad de abrir un verdadero diálogo constructivo con esos sectores decisorios e imprescindibles de nuestra inteligencia, elemento indispensable para cualquier desarrollo nacional. 

Pero ese aumento de salarios no es sino un primer paso. Más importante todavía es el problema general del presupuesto, reconducido desde hace siete años (sic) de galopante inflación y que han dado al traste con la investigación, la extensión, los servicios estudiantiles (becas de miseria y comedores sin comida, transportes desvencijados y bibliotecas arruinadas...). Valga decir, todo aquello que hace que una universidad sea tal. 

Todavía no hay respuestas sobre asuntos tan vitales. 

Y hay aún más, tanto o más grave, la amenaza de acabar con la autonomía, para empezar con la espada de Damocles de unas elecciones "participativas", donde votarían por igual los que viven y conocen la academia y los que desconocen mínimamente sus sofisticados problemas, elecciones que no harían sino prostituirla. 

O, como se ha asomado con insistencia, la de someter su espíritu libertario y universal, que es su esencia misma, a los rigores cuartelarios de disciplinas "socialistas", que no son sino disfraces de la ignorancia y el resentimiento. 

No hay duda de que la lucha debe continuar. Ahora bien, no somos nosotros quienes diremos cómo ni cuándo, que es asunto de quienes la conocen y la ejercen directamente. 

Tan solo opinamos que esta dirección debe ser flexible y realista y comprender que es una tarea que parece tener plazos prolongados y complejos, y que hay también en juego asuntos de no poca monta, para empezar evitar la pérdida de semestres y trimestres estudiantiles en fechas terminales. 

Pero no hay duda de que el paro asumido después de años de desprecio y vejaciones ha restituido el espíritu de lucha universitario y ha conseguido un primer logro nada despreciable. 

Ojalá, igualmente, ello acarree que el gobierno alcance a leer esos signos y entienda que llegó a su fin el martirologio de las academias y sus luces. Dispuestas a defenderse ahora por la razón o por la fuerza.
 

Las medias verdades del Ministro de Educación Universitaria

Rafael Piña Pérez

Como nunca antes las universidades autónomas han sido embestidas dentro de una política de Estado en pro de someterlas a un proyecto ideológico con pensamiento único, contrario al libre juego de las ideas y diferentes corrientes del pensamiento que signan la razón de ser de las instituciones productoras y transmisoras del conocimiento científico y tecnológico. La universidad es por esencia enseñanza, aprendizaje, investigación abierta y extensión, por ende no debe estar sometida a clichés del dogmatismo ideológico que desnaturalizan el deber ser de toda universidad como la puerta más abierta a la discusión y al debate para enriquecer el conocimiento y la inventiva permanente del hombre libre de ataduras que empobrezcan su pensamiento. 

El Ministro de Educación Universitaria profesor Pedro Calzadilla en un comunicado publicado en varios medios impresos dice que “La obra de la Revolución Bolivariana en la educación universitaria ha sido formidable. Desde 1999 a la fecha se han creado 25 instituciones de educación universitaria, permitiendo que el número de estudiantes universitarios supere los 2 millones 500 mil. La tarea fundamental de la Revolución Bolivariana es fortalecer el sistema universitario que integre a viejas y nuevas instituciones en el objetivo de garantizar una educación universitaria sin exclusiones, que contribuya activamente a la soberanía nacional, la construcción de una sociedad justa…”

Con todo respeto profesor Calzadilla cabe recordar que en las viejas instituciones de educación superior es donde está la mayor experiencia y el acervo de conocimientos acumulados. En promedio son más de cien años, una universidad no se hace de la noche a la mañana, crece, se fortalece y acumula conocimientos a través del tiempo con constancia en docencia, investigación y extensión. El personal en todas sus áreas se forma con su dedicación y el apoyo institucional para fortalecer y enriquecer sus conocimientos. Sus ascensos se dan por méritos académicos y aprobación de trabajos de ascenso por jurados constituidos para tales fines. No es la afiliación ideológica o la identificación con un proyecto político la condición para ingresar y ascender de categoría en el escalafón universitario. Lamentablemente en la universidad bolivariana cuya iniciativa aplaudo en principio, se practica la exclusión en la selección del personal y en vez de credenciales estrictamente académicas, se están priorizando credenciales de tipo ideológico y partidista.

Estoy de acuerdo que se dediquen recursos a la universidad bolivariana, pero no en detrimento de las universidades autónomas cuyos presupuestos de funcionamiento se vienen prácticamente reconduciendo desde el año 2007 (7 años consecutivos). Esta reconducción implica una disminución en términos reales cerca del 100% tomando en cuenta la inflación acumulada en ese lapso de tiempo. Esta drástica disminución del presupuesto universitario ha reducido a las becas que no cubren ni los gastos de transporte, los programas y proyectos de investigación y capacitación docente se han venido a bajo. La calidad de la enseñanza se viene afectando además por la carencia de insumos en laboratorios, talleres de enseñanza y granjas experimentales, algunas de las cuales han sido tomadas por grupos violentos. Esos mismos grupos violentos vienen causando daños a instalaciones y plantas físicas de la UCV y otras universidades nacionales. Aparte del cerco universitario se arremete contra el patrimonio de las “viejas estructuras universitarias”, no se están haciendo inversiones en la planta física, ni en mantenimiento ni en su ampliación No es como dice el Sr. Nicolás Maduro que los estudiantes y profesores están saboteando, es el propio gobierno el gran saboteador en su cerco financiero y atropello a la universidad autónoma.

Acerca de la universidad*

Ignacio Ávalos
El Nacional, 19/06/2013

Debo, sin embargo, hablar de la actual crisis universitaria, repitiendo lo que otros han dicho, lo que yo mismo he escrito, lo que seguramente usted ya sabe. Es que en este caso, la redundancia es una obligación política. Debo decir, por tanto, que desde hace al menos siete años –y a pesar de los precios del petróleo– las universidades públicas funcionan a media máquina debido a un déficit financiero que sólo les permite subsistir, sin poder ver un poquito más allá del día a día a fin de planificar las actividades de docencia, investigación y extensión. Decir que los profesores se encuentran absurdamente mal pagados, que la planta docente (y ni hablar de la de investigación) se está envejeciendo, sin que aparezcan los jóvenes que quieran reemplazar a los que se van. Decir, en suma, que los recursos económicos no dan para tener la universidad que los estudiantes requieren y merecen.

Me veo, pues, en la necesidad de señalar que desde el Gobierno se encara mal el problema universitario. Mal al mirarlo desde el prejuicio ideológico, en desuso, por cierto, en todo el planeta, incluso en países que nuestros gobernantes ven con simpatía política. Mal por no aceptar que la libertad y la pluralidad de pensamiento constituyen su médula y no admitir que las universidades “oficiales” representan un despropósito conceptual. Mal por no entender la época y la importancia actual del conocimiento. Mal por creer que la autonomía administrativa e intelectual es crimen de lesa patria. Mal por diluir la discusión en amenazas y descréditos, sin alegar un solo motivo que no huela a consigna. Mal, así pues, por pretender hurgar en la cuenta bancaria de las autoridades académicas, por querer llevar a juicio a los dirigentes gremiales o sugerir conspiraciones políticas manejadas desde la “derecha”, en vez de encarar la situación con conciencia plena de su gravedad

En fin, me veo, en la necesidad de sumar mi voz de profesor de la UCV y, aún más, la de ciudadano de a pie, para protestar el desdén por nuestras universidades y dejar sentir mi susto observando cómo se oscurece su horizonte, es decir, el del país. Susto, digo, porque, con relación a ellas, sospecho que para el Gobierno el futuro se ha vuelto un concepto caduco.
*Véase:  La vinotinto, la universidad y los "paparazzi"

¿Cuidado con el paro?

18/06/2013




Las universidades autónomas y experimentales no intervenidas por el gobierno están en paro. Aunque el ministro Calzadilla hable de 64 universidades en el país para minimizar el impacto del cese de actividades docentes en la UCV, USB, UDO, UC, ULA, LUZ, UPEL, entre otras, en realidad éstas son las más importantes del país, las más atractivas para los estudiantes y las que entran en los ranking mundiales, continentales y regionales.

Los colegios e institutos universitarios amén de las universidades no autónomas tienen importancia estratégica en la formación de cuadros laborales calificados, pero las universidades en paro son las únicas capaces de producir conocimiento nuevo, inventar, transformar, innovar porque para ello fueron creadas. Y esta situación hace la diferencia: las autónomas son a la educación lo que la selección nacional es para el fútbol.

Pero aunque tengan este lugar en el concierto de las instituciones de educación superior, su sometimiento financiero al Estado en el siglo XXI ha puesto a las universidades mencionadas de rodillas.

Esta situación no se resolverá pronto, pero sin duda es el quid del asunto, sobre todo en el contexto de un gobierno neo-comunistoide que hereda ese odio a la autonomía que hacía decir al Che Guevara que había que defenderla en el contexto de la detestable sociedad burguesa pero dejarla a un lado cuando la revolución tomase el poder.

Es decir, las universidades para el santón Guevara tenían que convertirse en instrumentos de esa religión fundada hace 150 años llamada revolución socialista, que cambia de nombre pero siempre se convierte en lo mismo: la construcción de un super Estado que regula desde la producción del papel higiénico hasta los contenidos literarios en las escuelas y lo que gastamos cuando salimos del país. La revolución bolivariana es solo una iglesia más asentada en el milagro del dios petróleo.

Por tal razón, la resistencia al sometimiento ideológico es tan vital como las reivindicaciones presupuestarias y salariales y la (re)invención de las universidades de cara al futuro.

Siempre les digo a colegas y estudiantes, que el problema no es el paro, medida que puede suspenderse en cualquier momento si así se requiere, ni seguir dando clases como si nada, situación que no necesariamente implica arrodillarse frente al gobierno.

El problema es qué vamos a hacer en cualquiera de los escenarios y aquí no valen las predicciones estilo "cuidado con el paro, fíjate en PDVSA" o "los que no quieren paro están arrodillados". Aquí lo que vale es enfrentar esta guerra antiautonómica con flexibilidad, creatividad y audacia, siempre dispuestos al diálogo y a la negociación pero sin hacer concesiones por miedo.

Es una lucha titánica en sus exigencias que requiere golpes de audacia y también astucia y capacidad de adelantar y retroceder cuando sea necesario. Necesitamos gente que actúe con inteligencia, no suicidas ni agoreros. 

Mairene y el Trosco

Ricardo Ríos
Tal Cual, 18/06/2013

Ser profesor es algo apasionante, intenso, vital; al menos así lo he vivido yo. Es pasar por las cuatro estaciones cada año con inviernos, primaveras, veranos, y otoños; agrego días de lluvia y de sequía, para ver si me ahorro un apátrida por esta vez.

Los dos nombres que uso para el título son de dos alumnos de los muchos que he tenido en este montón de años dedicado a esto, ambos muy queridos por mí. Revisando sus biografías, me paseo por un jardín de emociones de todo tipo, como con esta nueva y eterna lucha universitaria, llena de justezas por todos lados.

El Trosco, joven sabio de El Cementerio, culto como pocos, fue mi primer tesista de pregrado. Nuestra relación intelectual, y de amistad, fue un liquen: ambos aprendimos mucho. Mi novatería lo puso a hacer una tesis muy difícil para el nivel requerido y lo hizo bien.

Muchacho de sonrisa infantil y trato gentil, de dulce hablar y muy riguroso debatir, estuvo conmigo en el MAS y fue delegado al CU de la UCV. Se fue por la vida y hoy lo veo al frente de la OPSU tratando con desprecio y pedantería a los representantes gremiales de la FAPUV. De flores y frutos a caídas de hojas y frío invierno, confieso mi tristeza por lo que el poder le hace a la gente buena.

Mairene, nombre seleccionado entre muchos semejantes por razones de cariño, es una muchacha del 23 de Enero con una brillante carrera en Matemáticas que la llevó a tener dos maestrías y un doctorado en el área, con varios idiomas en el camino. No siempre fueron reconocidos sus méritos en la UCV y libramos un par de peleas para apoyarla.

No me equivoqué, hoy dirige el grupo de investigación en Probabilidades de la Facultad de Ciencias y hace interesantes investigaciones en grandes flujos de llamadas telefónicas. A Mairene se le ocurrió llevarse sus libros, revistas, alumnos, colegas y esperanzas a la Plaza del Rectorado de la UCV y acostarse en el piso porque allí estaban sus condiciones de trabajo.

Ayer la vi junto con Cristinita, Summa Cum Laude en Matemáticas, bajarse de un autobús frente a la embajada china, peleando porque sus esfuerzos son vituperados y desconocidos por los gobernantes, aparte de mal remunerados.

El Trosco, salvo la masiva atracción que la cabellera de Mairene genera, no la recuerda. Mairene nunca lo vio, sin embargo ambos son protagonistas de lo que está marcando la pauta hoy: el conflicto universitario, que va mucho más allá de la pelea por subir los salarios y las becas. La imbecilidad de los dogmáticos los ha llevado a decir que Mairene es una oligarca elitista.

Yo me niego a creer que el Trosco sea ese ser hostil que aparece en las pantallas. Si sacamos el totalitarismo del debate, en particular si callamos a Maduro, estoy seguro de que podemos lograr acuerdos importantes. Por lo pronto, ni sueñen que verán doblegadas a las universidades, como dijo el aguerrido presidente de la APUCV Víctor Márquez. Por más que los violentos maltraten a las niñas de Ciencias Políticas, Mairene le ganará al Trosco como Vargas a Carujo. U U UCV.

El paro universitario

Francisco Suniaga
El Nacional, 19/06/2013
 
Si algo han tenido los paros de profesores universitarios en Venezuela ha sido la alta frecuencia con la que ocurren. A lo largo de las décadas que van de 1958 a 1999 (en adelante, el período democrático), y según las altas y bajas de los ciclos petroleros, devinieron en una expresión tradicional de la cultura política del país. La secuencia de eventos de los paros seguía más o menos el mismo guión: cuando ya la inflación de los precios y la devaluación monetaria habían triturado el ingreso de los docentes universitarios y los ponía a ganar menos dinero del que devengaban las domésticas de sus casas (si las tenían), se iniciaban las acciones por reclamos salariales y mejoras genéricas del sistema universitario (por una especie de prurito académico casi nunca el reclamo salarial iba solo).

De las declaraciones a los medios anunciando el conflicto, se pasaba a las asambleas, cuyas decisiones se traducían en paros escalonados o parciales, alguna que otra marcha y al final un paro de clases indefinido. Los profesores parados y reclamando mejoras salariales, en oportunidades acompañados por miles de alumnos en la calle, se convertían en una piedra en el zapato que ningún gobierno deseaba tener. Lo usual era que, al final de un tira y encoge por el cochino dinero, se concediera un aumento que, si bien no satisfacía a plenitud lo exigido, por lo menos permitía al profesorado llevar una vida acorde con la dignidad de su magisterio. La otra parte del acuerdo, el que tenía que ver con una revisión de la universidad y su funcionamiento, junto con otras exigencias gremiales, se posponía sine die (los gobiernos democráticos siempre prefirieron esa opción, que con suerte ponía la nuez del conflicto en otra administración y no les endosaba el costo político de una reforma universitaria, o tempora, o mores).

Ese proceso de negociación partía de un supuesto: aun cuando los sucesivos recortes presupuestarios hubieran afectado la calidad de la enseñanza y deteriorado ya de manera importante la excelencia académica de los egresados, a los gobiernos democráticos la universidad les interesaba. Así la cuerda del reclamo presupuestario podía tensarse con la seguridad de que no iba a romperse.

Eso sí, la universidad mantenía un ritmo de deterioro incesante. Resultado de la deserción de los mejores profesores, de la falta de presupuesto para mantenerse al día en materia de nueva información científica, de la falta de recursos para sustentar las líneas de investigación. Pero existía la sensación de que el punto de lo irremediable no se alcanzaría (“La capacidad de deterioro de la UCV es infinita”, decía entonces José Vicente).

Ese no es el caso con los bolivarianos. Una vez que entendieron que las universidades autónomas se negaban y se negarían a plegarse a sus designios, reaccionaron contra ellas como lo hicieron con todas aquellas organizaciones sociales que se les opusieron: las condenaron a muerte. A una muerte larga, por el peso histórico de la universidad, pero igual inexorable.

Parte de esa condena a muerte se ejecuta con el paralelismo institucional del que han hecho uso desde su llegada al poder. Han creado un movimiento estudiantil propio que se apoya en las bandas armadas de los milicianos chavistas para llevar la violencia a los claustros. Y así como crearon sindicatos del partido, han ido creando una “universidad” con estudiantes y profesores que se uniforman de rojo. Obviamente esa universidad no está fundada en los valores de excelencia académica (de hecho en ella ser catalogado de “académico” es un insulto), competencia y universalidad de las ideas. Hacia ese engendro drena parte importante de los recursos destinados al sector de la educación superior, mientras a las universidades de siempre se les reconduce una y otra vez el presupuesto.

La diferencia más importante de este Gobierno con los del período democrático es la indignidad que lo disminuye éticamente ante el reclamo del sector universitario: no hay excusa posible para negarles a los profesores de las universidades públicas los recursos que tan inmoralmente se le regalan a los hermanos Castro.

Cada día, desde 1999, se les ha dado a los Castro 110.000 barriles diarios de petróleo (sin contar lo que se les paga por comisiones internacionales por la procura de importaciones de todo tipo de bienes). A precios de hoy, 10 dólares por barril, ese regalo alcanza los 11 millones de dólares diarios. Bastaría con que cesara esa sangría por tan sólo un mes para solucionar todo el problema universitario. Ni qué decir cuántos otros se solventarían con tan sólo un año de ese Kino que tanto nos avergüenza.

domingo, 16 de junio de 2013

La universidad no pasará bajo horcas caudinas

Héctor Silva Michelena
El Nacional, 16/06/2013

Pasar bajo las horcas caudinas: frase utilizada cuando alguien tiene que soportar una gran afrenta o humillación. Esto quiere imponer el ministro Calzadilla a la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios, Fapuv, con 42 años ejerciendo la representación y defensa de los profesores universitarios, debidamente reconocida por el CNE el 25 de noviembre de 2005 como organización gremial, conforme al artículo 52 de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela referido al derecho de asociación. Fapuv agrupa 18 asociaciones universitarias públicas nacionales y representa a 40.000 miembros del personal docente, investigación y extensión. El instrumento que la rige son las Normas de Homologación de Sueldos, Salarios y otros Beneficios Adicionales que datan de 1982, y que siguen en plena vigencia.

A pesar de los conflictos desarrollados, Fapuv siempre defendió la trascendencia de la universidad autónoma, democrática y plural, como recinto de la libertad de expresión y del pensamiento crítico. Estas conquistas, glorias de la universidad latinoamericana, fueron arrancadas a gobiernos oligárquicos, sectarios o totalitarios mediante la lucha de la comunidad universitaria unida.

Parece que el ministro Calzadilla ignora las palabras de José Martí: “Ser cultos es el único modo de ser libres”, es decir, ignora el papel de la universidad en el desarrollo de nuestra cultura y nuestra identidad. La convención colectiva que a machamartillo quiere imponer a la universidad la subsume en el Estado totalitario dominante cuando dice que el término “empleador” se refiere a la República Bolivariana de Venezuela, representada por el Ministerio de Educación Universitaria, las universidades nacionales (autónomas o no) y otras instituciones. De este modo tiene lugar la abolición de la autonomía universitaria. En esta singularidad constitutiva de la universidad, y en su movilidad característica, hallamos algunas de las razones que explican su perpetuación institucional a lo largo del tiempo. Si la universidad no encarnase el valor social de la pura búsqueda –utópica y ucrónica–, sin lugar y sin tiempo, del conocimiento, sino que sirviera a intereses y objetivos materiales concretos, probablemente habría desaparecido ya como institución.

A lo largo de su rica y extensa historia la universidad ha sabido responder al reto del desarrollo de las ciencias, en cada tiempo y lugar. En este punto acudimos a la auctoritas de ese gran universitario Edgar Morin, quien dijo: La universidad tiene una doble misión, mediante una memoriza, conserva y regenera una herencia cultural de conocimientos; mediante la otra transmite ideas, valores y también regenera conocimientos. Esta es su misión transecular, de vital palpitación entre nosotros. Se pregunta Morin: “¿Debe la universidad adaptarse a la sociedad o bien debe la sociedad adaptarse a la universidad?”. En verdad una acción conlleva a la otra en un bucle que debería ser productivo. Aquí reaparece la misión transecular, por lo que la universidad llama a la sociedad para que adopte sus mensajes y sus normas. La universidad descansa, ilustra y fomenta en el mundo social y político valores intrínsecos de la cultura: la autonomía y de la consciencia, cátedras de investigación abiertas y plurales, la primacía de la verdad sobre la utilidad, la ética del conocimiento y no de una ideología. El frontispicio de la Universidad de Heidelberg dice: “Al espíritu vivo”.

Dice la propuesta de convención colectiva (artículo 6): “El empleador y la Federación se comprometen a poner en práctica actividades de divulgación de los valores humanos universales (…) valores y ética socialista, en pro de la consolidación del proceso educativo (…) de acuerdo con el Plan de Desarrollo Económico y Social 2013-2019”.

Tal convención es una estafa: suprime la autonomía y obliga a un pensamiento único caduco. Dijo Morin: “La palabra socialismo se degradó completamente con el triunfo del socialismo totalitario, y se desacreditó por completo después de su caída”. Un pensamiento en ruinas.

sábado, 15 de junio de 2013

Universidades

Ramón Hernández
El Nacional, 15/06/2013

El asedio no empezó en 2007, que es el año que las universidades recibieron un presupuesto bastante parecido al solicitado, casi 30% menos. El año siguiente y todos los que pasaron hasta llegar a 2013 el Ejecutivo se ha valido de la reconducción para no incrementar los montos que los centros de estudio dedican a la investigación, al mantenimiento y a la extensión. 

No importa que en ese tiempo en Venezuela la inflación se haya disparado y que sea casi imposible cubrir las necesidades elementales con cantidades semejantes. Si en 6 meses los precios de las manzanas se han multiplicado por 10, lo mismo que las resmas de papel tamaño carta, imagine cuán poco se podrá adquirir con la minucia que reciben los centros de educación superior que se mantienen autónomos y democráticos.

No es un hostigamiento gratuito, tampoco un capricho, sino la necesidad de torcerle el pescuezo a una institución que se mantiene respondona, aunque le han mojado la pólvora y muchos de los atributos de los que se ufana, como el libre debate y la calidad formativa, son más infundios que historia real. Siendo buena parte de los personeros del régimen productos y subproductos de esas universidades contamos con elementos concretos para medir con precisión la magnitud del fracaso. No tomemos en cuenta a los encapuchados tirapiedras que no lograron graduarse y se hacen llamar doctor en los pasillos de la Cancillería, ni a los graduados que nunca ejercieron la profesión por haberse dedicado a la política, a buscar un cargo gubernamental; enfoquémonos en gente de prestigio y reconocimiento en su gremio, que por conexiones políticas les toca integrar, como de hecho ocurrió, el jurado del Premio Nacional de Periodismo y no encuentran a nadie mejor para premiar que a un difunto, a quien le atribuyen bondades que por tratarse de un finado no vamos a discutir. Sólo digo que, si iban a incentivar talentos idos, debieron empezar por Bolívar, aunque yo prefiero a Páez y no sólo por compartir orígenes.

El poco tino de ese jurado y su alta capacidad de arrastre, de pegar la lengua al piso, se compagina con el tipo de periodismo alcahueta y ramplón que se ejerce en los medios oficiales, el cual valora más al comunicador que asiente que al que pregunta sin miramientos y sin guiones elaborados por los jefes y los comisarios políticos. Así como fueron obviados los profesionales del periodismo que a diario arriesgan el pellejo para informar sobre lo que el Gobierno calla y esconde, a las universidades autónomas les pretenden ahogar el poco aliento crítico que les queda para amoldarlas a las necesidades del socialismo del siglo XXI, y graduar hombres doblados, dispuestos a poner el hombro para que los funcionarios del partido trepen y acumulen grandes fortunas, mientras al pueblo le tiran migajas y alimentos cancerígenos, como los helados aromatizados artificialmente de marca Copelia. Ventas suspendidas, en paro, con la casa que vence las sombras, UU-UCV.

Contra el desmantelamiento de la ciencia en España

Alicia Rivera
El País, 14/06/2013

“Todos somos conscientes de hasta qué punto la comunidad científica está perdiendo la esperanza. La están perdiendo los investigadores sénior, por el desmantelamiento de lo que ha costado décadas crear y por el impacto de los recortes en líneas de investigación que ellos han logrado hacer punteras; la están perdiendo los investigadores jóvenes abocados a la emigración o al abandono de la carrera científica. Y difícilmente la tendrán los estudiantes, ahora en secundaria, bachillerato o universidad, para quienes la investigación no formará parte de sus vidas”. Con esta declaración arrancó hoy en Madrid la movilización en defensa de la I+D, convocada por el colectivo de la Carta por la Ciencia. Centenares de personas, desde jóvenes becarios hasta profesores de investigación y catedráticos, han recorrido las calles del centro de la ciudad, desde la sede del CSIC hasta el Ministerio de Economía y Competitividad (Mineco), acompañando a los representantes de las organizaciones convocantes para hacer entrega de la carta al ministro Luis De Guindos. Al final la carta se ha quedado pegada con cinta adhesiva en la verja de la sede del ministerio, en cuyo registro general, y tras recibir el oportuno sello de entrada, tenían que haber depositado la carta abierta y las más de 42.000 firmas de adhesión (según las instrucciones recibidas del Mineco) el presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), y los representantes de la Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios, de la plataforma Investigación Digna y de los sindicatos CC OO y UGT.
La Carta por la Ciencia, pegada en la verja del Ministerio de Economía y Competitividad, tras la manifestación en Madrid contra los recortes en I+D. / Álvaro García
Lo que la ciencia española está sufriendo, “no es fuga de cerebros, es exilio obligado”, dijo José Manuel Fernández, portavoz de Precarios, en el inicio de la movilización, en el salón de actos del CSIC, abarrotado como hace muchos años que no se veía y con una multitud esperando fuera sin poder entrar. “No se pueden hacer oídos sordos al grito de la comunidad científica y seguir empeñados en retorcer las cifras para intentar convencer a la sociedad de una realidad que no existe”, añadió. La realidad es un recorte en la financiación de la ciencia superior al 30% en lo que va de legislatura y más de un 40% desde 2009.

El investigador Emilio Muñoz, expresidente del CSIC y uno de los padres del sistema de ciencia en España cerró el acto en el CSIC recalcando que “el futuro hay que encararlo con ideas y estrategias”. Los países con menos investigación son los que tienen mayor desempleo, subrayó.

viernes, 14 de junio de 2013

La disidencia académica y el compromiso científico

Holm-Detlev Köler
El País, 14/06/2013

La concesión del premio Príncipe de Asturias a la socióloga Saskia Sassen es una gran noticia. Saskia Sassen es brillante y navega contracorriente en un mundo de falsas excelencias, permanentes evaluaciones burocráticas, productos científicos banales y una enseñanza universitaria cada vez más precaria. De sus múltiples y valiosas enseñanzas quiero destacar tres:

1. La globalización tiene geografía, actores y luchas por el poder. La ideología dominante vende a la globalización como un proceso automático e imparable. Saskia Sassen, en cambio, nos enseña que la globalización tiene una base territorial jerárquica liderada por un reducido grupo de “ciudades globales” que aglutinan las sedes centrales de las corporaciones transnacionales y grupos financieros, los centros de poder político, las élites de capital humano. Allí se concentran los beneficiarios de la globalización, pero también una nueva clase de explotados. Los ricos globalizados necesitan mano de obra servil y barata para limpiar sus casas y oficinas, lavar su ropa, cuidar sus niños y coches y vigilar sus puertas. La globalización, insiste Sassen, no genera más riqueza sino que abre una brecha creciente entre ricos y pobres con las clases medias menguantes.

Ahora bien, la presión polarizadora se siente en todas las ciudades globales, pero de forma muy desigual. Mientras Madrid o Manila, por ejemplo, viven un proceso de desigualdad y exclusión social sin apenas capacidad de corrección, Oslo y Copenhague minimizan estos efectos con el mantenimiento de un Estado de bienestar bien dotado y articulado.

miércoles, 12 de junio de 2013

Las razones de nuestra lucha

S.O.S. UNIVERSIDADES VENEZOLANAS

Universitarios venezolanos se dirigen a sus colegas en el mundo para explicarles las razones de su lucha. Véase texto completo aquí

Universidad y autonomía. Desafíos para la Universidad Veracruzana

Cuauhtémoc Jiménez Moyo


La seducción de la heteronomía

Elegir autonomía requiere valor. Contrario a lo que dicta el sentido común, elegir  autonomía es mucho más difícil de lo que parece: la heteronomía tiene un complejo poder  de seducción que interpela las carencias más íntimas y los miedos humanos más profundos. Si se tratara de un asunto simple, todos los sujetos y, por analogía, las agrupaciones afines por cuestiones identitarias (instituciones, culturas y naciones) tenderían lógicamente y sin problemas a elegir autonomía. Pero esto no es así. Y no es así porque, aunque nos cueste reconocerlo, es más sencillo ceder a otros la responsabilidad de tomar decisiones trascendentes que tomarlas por uno mismo. 

Helena, la hermosa mujer griega, causa de la devastación de la ciudad gobernada por Priamo, narraba tiempo después de la caída de Troya, a Ulises y a otros más, el motivo de sus decisiones: la intromisión de los dioses. El hecho que inició la muerte del príncipe Hector y la desaparición de Troya fue promovida por los ambivalentes dioses. Helena no huyó con Paris porque así lo hubiera decidido, sino porque se encontraba bajo el influjo de algún Dios. Si uno lee las narraciones homéricas, se podrá constatar con un asombro relativista, que en esa época histórica la noción moderna de autonomía no existía, pues las decisiones humanas se les atribuían a los Dioses. La edad media, por otra parte, no fue una época que se distanciara demasiado de la realidad descrita en la Iliada y la Odisea, pues según las interpretaciones que nos heredaron los modernos (Descartes o Kant, por ejemplo), en la edad media tanto el ordenamiento social como la producción intelectual y el destino personal se explicaban por la voluntad y sabiduría divinas. La noción de dignidad, y con ella las de libertad y autonomía, se abren camino en el renacimiento y posteriormente cobran importancia masiva en la ilustración. No sin cierta tristeza, la historia nos ayuda a descubrir que nuestros valores predilectos no son propiedades ontológicas del ser humano sino construcciones culturales de occidente.

lunes, 10 de junio de 2013

Situación laboral de docentes universitarios y amenazas a la autonomía universitaria

En comunicación dirigida al presidente de la Asociación de Profesores de la UCV, el doctor Manuel Rachadell  formula un conjunto de consideraciones sobre la situación laboral de los docentes universitarios y las amenzas a la autonomía universitaria que se derivan del documento "I CONVENCIÓN COLECTIVA ÚNICA Suscrita en el Marco de una Reunión Normativa Laboral para los Trabajadores Universitarios 2012-2014..."

Los planteamientos allí expuesto nos permiten sostener que el actual conflcto universitario no tiene que ver solamente con las exigencias de aumento salarial de los profesores y las demandas de un presupuesto justo para las universidades. Hay algo mucho más que eso, tiene otras dimensiones fundamentales, es el destino de la universidad autónoma lo que está en juego.

Véase el texto completo de la carta enviada por el doctor Rachadell al presidente de la APUCV, profesor Víctor Márquez. Haga Clic aquí

sábado, 8 de junio de 2013

Descartes: poner el mundo en pie

Amelia Valcarcel
EL País, 07/06/2013

Los proemios son declaraciones de intenciones y tenemos por cierto que siempre son buenas. El de la ley de Educación también. Cuenta que el aprendizaje “va dirigido a formar personas autónomas, críticas con pensamiento propio”. No añade “que no sepan quién es Platón, Descartes ni Kant”, pongamos por caso. Eso que no dice, sin embargo es lo que sucedería si el asunto no se arregla. Y bien, pudiera bien ocurrir que alguien se preguntara por qué hay que saberse esos nombres. La razón es elemental: sucede que son nuestros primeros maestros en eso de ser personas autónomas, etc, etc. Escribimos con sus palabras y pensamos con los esquemas de que nos proveyeron.

El pensamiento es la energía más sutil y necesaria de cuantas existen. Una cosa hay que decir además, es una energía cara. Para producir personas capaces de generarla necesitamos todo el completo sistema educativo, que cuesta mucho, y una sociedad que, con confianza, lo pague. En esos largos años en que nos educamos aprendemos una larga cantidad de cosas que tienen de suyo el ser inútiles. Las ciencias no son inmediatamente útiles, aunque puedan tener muy buenos resultados. Quienes las cultivan lo hacen porque les gusta. Aristóteles fue el primero que sepamos que se paró a pensar qué hacia diferente a las habilidades de los saberes. Había gente habilidosa que sabía hacer cosas, edificios, muebles .. y otra que sabía quedarse con la idea. Los primeros solían ser buenos albañiles y los segundos eran algo más. Aquellos griegos, como que estaban edificando mucho y bien, tenían afición a ejemplificar con los arquitectos.

Volvamos a los que sabían ese “algo más”. Estaba claro que no era útil el “algo más”. La utilidad quedaba para hacer las cosas, pero pensarlas exigía un cierto talento y entrenamiento en dejar vagar el pensamiento en libertad. Sigo con Aristóteles porque lo tenía muy claro. Las teorías, las ciencias, son hijas del ocio, de la falta de presión, del haber superado el diario buscarse la vida. Así lo cuenta en la Metafísica. “Las teorías se desarrollaron allí donde primero pudieron los hombres tener ocio, vagar; por eso las matemáticas aparecieron en Egipto donde tenía ocio la gente sacerdotal”. El verbo que emplea para decir “vagar o no trabajar con las manos” es esjolaso, una palabra interesante porque de ella sacaron los romanos schola y nosotros “escuela”. Si no hay tiempo de libertad no hay matemáticas, ni teoría alguna.

viernes, 7 de junio de 2013

¿Acaso somos el fracaso de nuestras universidades?

Willy McKey

Soy egresado de una universidad pública venezolana. Un graduado al que le avergüenza preguntarse por qué están venciendo las sombras en la casa. Me lo pregunto y lamento tener que escribir que el inventario del presente sólo suma infraestructuras agotadas de resistir, docentes maltratados por un sueldo de hambre y la abulia de egresados que parecen desconocer lo que sucede puertas adentro de las almamáteres.

La enfermedad que padece la universidad no va a sanarse si tuiteo cuánto gana un profesor de tiempo completo y lo comparo con la dieta de un diputado. Gritar las siglas de mi universidad ya no es un grito de batalla sino eso: siglas, una irrespetuosa abreviatura de lo que sucede.

Las tareas históricas de las universidades son transmitir el saber acumulado a las nuevas generaciones y generar nuevo conocimiento que actualice ese capital. Y esas dos tareas sólo pueden llevarse a cabo en dirección contraria a quienes desean aferrarse al Poder. Y es ese poder el que castiga el presupuesto de las universidades, el sueldo de los docentes y el futuro de todos nosotros, los que seguimos afuera.

La política contemporánea ha decidido convertirnos en unas estadísticas de simpatías y rechazos. Números que dicen cómo atendernos según nuestro apetito. La sobreestimación de espejismos como el carisma obliga a que los líderes digan lo que la gente quiere escuchar y no lo que se debe decir. La política contemporánea ha desarrollado un peligroso talento para desintelectualizarse. Quizás eso sea lo que nos haya puesto en esta situación tan incómoda que es sentirnos gobernados por los peores de la clase.

La universidad venezolana hoy corre más peligro que nunca. Se están construyendo —y de manera bastante eficaz— las condiciones ideales para que parezca que no vale la pena quedarse en ella. Ni enseñando ni aprendiendo. Hacer que parezca imposible pensar otra cosa. Embrutecer es una de las maneras más eficaces de mantener el poder.

¿Acaso a quienes estudiamos en las universidades nos basta con un fondo negro del título para darles la espalda? Hemos sido cómplices de este exceso con nuestro silencio. La universidad se nos convirtió en pasado mientras hacemos lo posible por defender nuestra supervivencia gracias a nuestros ojos ilustrados, mientras los profesores que nos formaron son víctimas de un sueldo de hambre.

La calle también puede dar a los licenciados el título de alcahuetas.
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miércoles, 5 de junio de 2013

El sueldo del profesor universitario

Rafael Piña Pérez

Los profesores universitarios habían tenido sin duda una remuneración, diríamos justa, formando parte de la llamada clase media del país hasta que la inflación ha deteriorado el salario real, excluyéndolo prácticamente de ese grupo social que integró durante unos cuantos años.  Tomando como base el año 1984, se observa en el cuadro anexo la disminución del salario real de los profesores universitarios venezolanos durante el período 1984—2012. 

Las normas de homologación entran en vigencia en 1984, estableciéndose el ajuste de los sueldos para todas las universidades nacionales y centros de Educación Superior del sector público, de acuerdo al comportamiento de los índices inflacionarios publicados por el Banco Central de Venezuela.  No se trata propiamente de una indexación salarial, como se ha pretendido hacer ver, porque la indexación implica un ajuste automático mensual o por lo menos trimestral del salario a la par con el crecimiento inflacionario.  En nuestro caso, las normas establecen una revisión y ajuste salarial cada dos años.  De haberse aplicado una indexación, no se hubiera dado la caída tan pronunciada del salario real en el período que venimos analizando, tal como puede observarse en el cuadro anexo.

Los profesores universitarios ya no formamos parte de la clase media del país, la inflación nos ha llevado a un nivel ubicado entre el grupo C y el grupo  D de la población; es decir, estamos por debajo de la clase media baja (segmentoC).

En resumen, el cuadro nos muestra que el ajuste salarial de los profesores universitarios ha estado muy por debajo de los índices inflacionarios de los últimos 28 años, de allí el progresivo deterioro o disminución de su poder de compra.  Para recuperar el salario real de 1984, para Diciembre de  2012 se requeriría un salario básico nominal aproximado de 35.160 bsF (35160 bsF)   para un profesor titular a dedicación exclusiva.  Para las demás categorías y dedicaciones se da la misma proporción del deterioro del salario real de los profesores universitarios y en general para todos los trabajadores del sector. Puede apreciarse en el cuadro anexo, que el deterioro del salario real se ha acentuado en los últimos cinco años con inflaciones superiores al 20%

martes, 4 de junio de 2013

"De profesores a pobresores"

Rafael Marrón González

El título de esta columna corresponde al texto de una pancarta de protesta por salarios dignos de la comunidad universitaria que devenga emolumentos insultantes para su dedicado profesionalismo y exigencias académicas. 

Los sueldos de los profesores universitarios son definitivamente intolerables en un país azotado por la devaluación propiciada por la estupidez en materia económica – en socialismo no existe “economía” sino imposición de “creencias” económicas inspiradas – con la inflación más alta del continente y una de las más elevadas del mundo – interanual abril 2012- 2013: 29,4 % (Argentina: 10.1, Uruguay: 8.1, Brasil: 6.5 - Nicaragua: 6.3, Bolivia: 4.9, Ecuador 3.0 – Colombia: 2.0, Chile 1.0) pero este gobierno es ¡revolucionario!, o sea impermeable a la inteligencia – castigado, además, por la escasez de insumos de primera necesidad, que incentiva el mercado negro, creando una inflación solapada que no registra el BCV, y una devaluación del 46% que, por si no lo sabía Maduro, significa reducción del poder adquisitivo en idéntico porcentaje. 

Tomando en cuenta que entre el 70 y 80 % de los profesores universitarios del país lo son a tiempo completo, colóquese usted en el lugar de un instructor que gana 2.677 Bsf mensuales ($424 – a cambio oficial) o de un titular con 4.845 ($769) o de un titular – con doctorado, el más alto escalafón - a dedicación exclusiva, que recibe 7.232 ($1.147) - ¿cuánto devenga un diputado “simicomandante”? - cuando la canasta básica alcanza los 9.543 Bsf, y dígame si no es necesario acompañar en sus luchas a estos venezolanos necesarios, que son una galaxia de veces más patriotas que un generalote, corrupto y descerebrado, que se mete cualquier cantidad de millones por conceptos varios, libres de impuestos. 

Los estudiantes, que están muy preocupados por su semestre – “su sueldo importa, también nuestro semestre” - y dejan solos a sus profesores en su lucha reivindicativa, sepan que este mundo suele ser duro con los insensibles, indiferentes y egoístas. Y así los sindicatos de otras áreas y los padres y representantes tienen el deber moral de hacer causa común con los hombres y mujeres que hacen posible el desarrollo sustantivo de la patria. 

Esta indiferencia de la sociedad civil con una causa reivindicativa tan sensible, es lo que me hace criticar la participación de estudiantes y trabajadores en el gobierno universitario, pues la universidad es un asunto de profesores, y esta soledad en sus reclamos lo confirma. Pero, además, la falta de solidaridad con un gremio tan importante para la familia venezolana en general, demuestra el porqué fracasan las luchas reivindicativas contra el patrono gobierno. ¿Se imaginan ustedes si a los profesores universitarios se les unen en causa común los trabajadores de la salud – médicos y enfermeras ganan sueldos viles - los empleados públicos sin contratación colectiva o, aquí en Guayana, los accionistas clase B?

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domingo, 26 de mayo de 2013

¿Cuál universidad?

Representación profesoral FHE-UCV

De las 18 asociaciones de profesores que integran FAPUV, todas han consultado a sus bases mediante distintos métodos, desde asambleas hasta referendos. Sólo 4 de ellas (UCV, USB, ULA y LUZ) se pronunciaron contra el paro nacional de universidades. El resto, a favor de éste. Todas las universidades que dijeron sí al paro nacional de universidades lo hicieron desde sus bases, algunas en contradicción con las propias directivas de las asociaciones de profesores. El resultado de esto fue que, a pesar de ser las universidades consideradas como “grandes” y/o tradicionales, UCV, USB, ULA y LUZ quedaron en minoría dentro de FAPUV. ¿Debilitó esto a FAPUV y, en consecuencia, le restó fuerza al conflicto universitario o, por el contrario, aisló a la élite de la universidad venezolana y la convirtió en la retaguardia del movimiento? Una pregunta difícil de responder en este momento, pero que es necesario formular.
APUCV convocó a una asamblea que se realizó el martes 21 de mayo, con la finalidad de definir las acciones a seguir en el marco del conflicto, toda vez que la mayoría de los profesores de la UCV no aprobaron sumarse al paro nacional. Por razones obvias, en la asamblea se esperaba una masiva asistencia de la mayoría que votó por el no, pero no ocurrió así. La asistencia fue escasa. Ocurrió lo que muchos de nosotros temíamos con la victoria del no: la desmovilización del profesorado ucevista y la apariencia de que el conflicto ya estaba cerrado. Nada más lejos de la verdad, como quedó demostrado en la marcha nacional del martes 22. Si bien es cierto que la movilización de los ucevistas en dicha marcha estuvo por debajo de lo esperado, se vio compensada por la gran participación de la UPEL con varios de sus núcleos a escala nacional, la USB y otras universidades del interior del país. No fue la gran marcha nacional de universidades, pero sin duda tuvo un impacto. Ahora bien, ¿qué pesó más en la recepción de los universitarios por parte del ministro y en la reunión que sostuvieron durante varias horas? ¿La magnitud de la marcha o la amenaza de un inminente paro a gran escala de las universidades nacionales? De nuevo, es difícil saberlo en este momento. Los próximos días serán claves para despejar la duda.
Lo que sí resulta incuestionable, es que, como gremio profesoral y como universidades, habríamos tenido mucha más fuerza y la movilización habría sido mucho más importante, de haber asistido a la marcha como un bloque unificado en torno a la amenaza (para el gobierno) de un paro nacional. Y a menor fuerza, menor capacidad de presión y de negociación con el patrono.
Parte de esta fuerza se perdió por la intervención y la presión de fuerzas externas a la universidad o internas a ella, pero ajenas al gremio de profesores. El hecho fue registrado por la prensa nacional:
Acabamos de presenciar un debate interesante sobre la conveniencia o no de realizar un paro indefinido de actividades por parte de los profesores universitarios. En la Universidad Central de Venezuela decidieron por votación no usar, por ahora, esa herramienta de lucha. Pudimos observar cómo en el debate, previo a la votación, intervinieron grupos y personas que hacen vida dentro y fuera de la universidad.
Obviamente, la importancia de la universidad, de la academia, trasciende a un determinado grupo o sector que pueda hacer vida dentro de ella, pero los derechos de sus obreros, empleados y profesores no pueden estar supeditados a los intereses o conveniencia de otros sectores dentro o extramuros. Se puede estar o no de acuerdo con las decisiones que tomen los trabajadores, pero tratar de influir en las decisiones, o interferir en el debate, no luce muy ético, pues afecta la autonomía que deben poseer los afectados para la toma de decisiones con los mecanismos que ellos decidan.
De alguna manera, se ha politizado un conflicto que es en su origen gremial y reivindicativo. Si se pierde la razón de ser del conflicto, finalmente pueden perder todos: trabajadores, alumnos y la sociedad toda. (Conflictove, Tal Cual, Lunes 20 de mayo de 2013, p. 7).
¿Quiénes han sido esos grupos y personas, universitarios o ajenos a la universidad, que intervinieron indebidamente en una decisión del gremio de profesores con la finalidad de que éste renunciara al derecho a la huelga garantizado por la Constitución en su artículo 97? A continuación los enumeramos:
  1. El gobernador de Miranda y líder político de la oposición, Henrique Capriles, quien en una visita a Mérida, afirmó, con total ignorancia de la problemática universitaria, que los profesores no debíamos ir al paro y nos conminó a ser creativos en nuestras protestas. Una postura autoritaria e intervencionista que rechazamos en su momento.
  2. El gobierno nacional, en forma abierta y subrepticia, es decir, instigando la división de los gremios universitarios y difundiendo rumores de intervención de la UCV que activaron el miedo al fantasma de PDVSA entre el profesorado.
  3. Algunas autoridades y decanos, preocupados por su precaria situación ante la suspensión de todas las elecciones (decanales, autoridades, representantes profesorales), asumieron posiciones patronales y, valiéndose de su autoridad, no sólo crearon opinión contraria a la posibilidad del paro sino que también aprobaron reprogramaciones de las actividades académicas con la intención de dar una apariencia de normalidad y de que el conflicto había cesado.
  4. Una parte de la dirigencia estudiantil, que a través de diversas modalidades de chantaje, activó en el profesorado el miedo ante un movimiento que, alegando la supuesta defensa del derecho al estudio, pudiera poner en marcha las instancias judiciales para propiciar una intervención de la universidad.
Tales intervenciones no sólo contribuyeron a un apaciguamiento parcial del conflicto universitario, sino que nos ponen frente a una triste realidad: la de una universidad desvirtuada y empobrecida, que ha perdido su autonomía por la vía de los hechos y en la cual no se respeta la institucionalidad ni el papel que juegan cada uno de los sectores que hacen vida en ella. ¿Cuál es la universidad que estamos defendiendo? ¿Este remedo decadente o la universidad que debe ser, la que hemos sido en nuestros momentos estelares? El apaciguamiento del conflicto universitario, ¿contribuye a esta decadencia de la institución o, por el contrario, es la vía para rescatarla? Nuestra opinión es que el conflicto, con toda su fuerza, podría ser la vía para iniciar el rescate de la institucionalidad universitaria en todos sus niveles: la docencia, la investigación y todos los procesos relacionados con la producción y circulación del conocimiento; la autonomía; el correcto funcionamiento de las diversas instancias del cogobierno universitario; las relaciones entre la academia y la sociedad; las reivindicaciones sociales y laborales de los profesores y demás gremios universitarios; etcétera. El apaciguamiento, en cambio, no sólo nos debilitará, sino que contribuirá a prolongar esta larga y dolorosa agonía.

Martes 28 de mayo. Movilización universitaria a la sede de la OPSU

viernes, 24 de mayo de 2013

Hacia el fin de la autonomía universitaria

La Nación, 24/05/2013
Editorial II

La presión desde el Gobierno por desplazar a la decana de la Facultad de Derecho de la UBA es una nueva señal de intolerancia ante opiniones críticas

Tradicionalmente, la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires ha renovado sus autoridades a través de las elecciones en los tres claustros: profesores, graduados y estudiantes. Se debaten en ella prestigios académicos y mejores o peores capacidades de gestión. No se recuerdan proscripciones ni controles externos en esas elecciones en períodos democráticos.

El pasado 16 de abril, el consejo directivo de esa facultad, por la mayoría de sus miembros, con la excepción de un graduado y una estudiante enrolados en la agrupación política NBI La Cámpora, aprobó una declaración que fijaba una posición crítica frente a tres de los proyectos de reforma judicial que el Poder Ejecutivo había ingresado al Congreso y que, más tarde, fueron convertidos en leyes. La postura ante las iniciativas sobre medidas cautelares, modificación del Consejo de la Magistratura y creación de Cámaras de Casación fue sometida a un estricto escrutinio por los consejeros.

La Facultad de Derecho se ofreció como foro de debate y por ella brindaron su opinión los profesores de derecho constitucional, los partidarios de la "democratización" de la Justicia y sus críticos, el juez de la Corte Eugenio Raúl Zaffaroni y el impugnante Andrés Gil Domínguez, en distintos eventos abiertos a los estudiantes -que llenaron las salas- y al público en general.



Desde entonces, una serie de hechos se encadenó hasta la presentación de una lista opositora a la actual decana, Mónica Pinto. Las observaciones técnicas y jurídicas que el consejo directivo de la facultad le formuló al paquete de leyes de reforma judicial desató la furiosa reacción del secretario de Justicia de la Nación, Julián Álvarez, como si esa casa de altos estudios debiera para el Gobierno ser sometida a la misma persecución que desde hace algún tiempo vienen sufriendo los jueces y los periodistas independientes.

jueves, 23 de mayo de 2013

Complejidades de la autonomía universitaria

08/05/2013

Académicos y expertos reflexionan sobre la autodeterminación e independencia que tienen las universidades para la formación de los profesionales y su aporte a la sociedad.


Si hay una labor prioritaria que deben promover las universidades es la de entregar a la sociedad ciudadanos responsables y autónomos. Así se pueden hacer transformaciones profundas en el país. En este punto radica la importancia de la autodeterminación universitaria. De lo contrario, solo se tendrían "fábricas" de profesionales. En opinión de algunos expertos, la falta de recursos la afecta en su totalidad. Otros, por su parte, consideran que, pese a las dificultades, se cumple en las universidades del país.

Lo cierto es que su déficit dificulta la entrega a la sociedad de personas con libertad de pensamiento, capacidad crítica y posibilidades de transformar al país. Así lo expone Jorge Ernesto Durán, profesor de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia (UN) en Bogotá, que considera que esa es la mayor defensa que debe hacerse del concepto de autonomía universitaria.

En la sentencia C-220 de 1997, la Corte Constitucional estableció que ella no es “un atributo legal desdibujado (…), es una característica propia de las democracias modernas que se traduce en el axioma de que los estudios superiores no pueden estar sometidos a ninguna forma de dirección, orientación, interferencia o confesionalismo por parte del Gobierno”.

Así como en una democracia, el Estado no puede decirle a una persona qué debe comer, qué automóvil comprar o qué carrera estudiar, no puede inmiscuirse en los asuntos internos de las universidades, incluso cuando debe procurarles los recursos económicos.

Cuando la Corte dice que no debe haber “interferencia”, se refiere precisamente a que los Gobiernos deben hacer los mayores esfuerzos para garantizar la autonomía universitaria.
No tan mal

Leopoldo Múnera, profesor de la Facultad de Derecho, la define como la autogestión de los miembros de la Institución: de su producción, creación colectiva, intercambio y transmisión de conocimiento; lo cual, dice, se garantiza con la libertad de cátedra. Solo así se puede construir conocimiento con los estudiantes.
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miércoles, 22 de mayo de 2013

Somos universidad

Gisela Kozak Rovero
Tal Cual, 21/05/13
 
Hoy cuando las universidades están en su peor momento debemos negarnos a participar en los juegos del hambre que promueve el gobierno, en la rebatiña por las migajas de esa renta petrolera que no alcanza por la sencilla razón de que no hay renta que sustituya el esfuerzo propio y colectivo.

Los profesores de vocación somos, guardando las distancias históricas y de talento, de la estirpe de quienes convirtieron la educación, la creación de conocimientos y el arte en el testimonio mayor de la vida humana.

Soy docente de la UCV porque quería leer, escribir, investigar y enseñar como Jeannette Abouhamad, Hanni Ossot y Juan Nuño, porque en la siempre conflictiva UCV me enseñaron que ser mujer tenía tanto valor como ser hombre y que ser diferente significaba ampliar los horizontes de la vida.

Se lo digo a mis alumnos: ustedes están en la misma universidad que dirigió José María Vargas, quien fundó las bases de la moderna ciencia médica venezolana y fue primer presidente civil de Venezuela; en la de Rafael Cadenas, uno de los grandes poetas vivos en lengua castellana; en los mismo pasillos en que Juan David García Bacca caminaba mientras traducía a Platón y en la misma institución donde las generaciones del 28 y el 58 conspiraban contra las dictaduras de Gómez y Pérez Jiménez.

Esa parodia de primer mandatario que tenemos debe estar feliz viendo las escenas de colegas con toga y birrete mendigando por las calles. Un pajarito trina en su alma cuando salen caricaturas de profesores limpiando vidrios. Su alma vuela al cielo con el comandante cuando le cuentan que nos llaman con triste solidaridad POBREsores.

¿Cómo es posible? Los docentes de las instituciones forjadoras de los profesionales que deben acompañar a nuestros conciudadanos que pasan hambre y enfermedad en el tránsito a una vida mejor, piden por las calles y dicen que un mendigo gana más. Dante, poeta del infierno, te perdiste a Venezuela.

Qué chévere, ¿verdad?: todos igualados en la pobreza blandiendo cajas vacías de medicinas frente a las cámaras y comentando con desaliento que no tenemos para pagar el teléfono o el queso amarillo.

Se ha hecho justicia: la oligarquía profesoral ha sido reducida a la condición del sufrido pueblo comedor de Perrarina, capaz se inmolarse en Guarenas en 1989 por el aumento del transporte.

La venganza es la solución: ojo por ojo y diente por diente, ojo con cataratas de Petare con ojo con cataratas por la Central; diente de Antímano por diente de la USB. Llegó la justicia: todos vivimos mal, a la cubana. La higiene es burguesa, el Che en Bolivia no usaba jabón para bañarse, qué es eso de papel toalé y toallas sanitarias, trapito, agua y paño es más ecológico.

Pues no: en el fondo de cada hombre y mujer que somos universidad independientemente de su inclinación política resuenan las palabras de Miguel de Unamuno: Venceréis pero no convenceréis...

Y nuestros opresores ya ni siquiera vencen con certeza.

lunes, 20 de mayo de 2013

Ciudades líderes en ciencias

Andrés Oppenheimer
El País, 19/05/2013

La prestigiosa revista Nature Scientific Reports acaba de publicar un mapa mundial de las ciudades más importantes en investigación científica, y los países latinoamericanos brillan por su ausencia: muestra el hemisferio norte del planeta lleno de luces, y el sur casi uniformemente oscuro. El mapa es especialmente significativo porque no se trata de una opinión subjetiva de los editores de la revista, sino un estudio basado en más de 450.000 artículos y citaciones científicas provenientes de más de 2.000 ciudades de todo el mundo publicados en revistas de la American Physical Society en los últimos 50 años. 

El mapa muestra que, pese a la persistente superioridad tecnológica de EE UU, el porcentaje de estudios de física originado en Estados Unidos ha caído del 86% del total mundial en la década de 1960 a menos del 37% en la actualidad. Boston, Berkeley y Los Ángeles siguen siendo los centros de producción científica más importantes del mundo en la física, pero les siguen Tokio y Orsay (Francia). La lista de las 20 ciudades principales del mundo incluye a Chicago, Roma, Londres y Oxford. 

Dentro de EE UU, se ha producido un traslado gradual de la producción de conocimiento desde unas pocas ciudades de las costa Este y Oeste hacia algunas ciudades del Medio Oeste y el Sur. De manera similar, en Europa, ya no hay un predominio absoluto de Inglaterra y los países nórdicos, como en la década de los noventa, sino que se ha producido un gradual ascenso de ciudades en Francia, Italia y España. Pero no hay ninguna ciudad latinoamericana entre las primeras 100 ciudades productoras de conocimiento científico del mundo, según la publicación. 

Una tabla que aparece junto al mapa detalla que el 56% de las 100 primeras ciudades productoras de trabajos científicos del mundo se encuentra en Norteamérica, el 33% en Europa, y el 11% en Asia.

viernes, 17 de mayo de 2013

La depauperación de nuestras universidades

Mariano Nava Contreras
El Universal, 16/05/2013

Cuentan los historiadores que en el año de 1115 cuatro doctores de la Universidad de Boloña, la más antigua del mundo, hicieron una consulta al emperador Federico Barbarroja acerca del estatus jurídico de los estudiantes de Derecho Romano. Para entonces ya Boloña se había convertido en un centro académico importante al que acudían estudiantes de toda Europa, y los doctores querían que el Emperador les aclarara cuál era el derecho que amparaba a estos estudiantes venidos de todas partes.

La respuesta de Barbarroja no pudo ser más generosa. Promulgó la célebre Constitución Habita, que acordaba importantes privilegios a todo aquel que fuera a estudiar a Boloña. En primer lugar, establecía que los estudiantes podían viajar libremente por todo el Imperio siempre y cuando fueran a estudiar, y que nadie tenía derecho a atacarlos, ni siquiera a maltratarlos durante el viaje, pues sería castigado con las penas más severas. En segundo lugar, lo que es más importante, beneficiaba a los estudiantes con un "privilegio de jurisdicción", es decir, que si un estudiante incurría en alguna falla, éste podía ser juzgado por los mismos profesores, o en su defecto por el obispo de la ciudad, escapando a la justicia ordinaria de los magistrados. El Emperador había entendido, pues, que las universidades debían dictarse sus propias normas, y que los que se dedican a la búsqueda del conocimiento y al cultivo de las ciencias debían gozar de protección y privilegios especiales por parte del Estado.

Pronto la Constitución Habita se convirtió en referencia para las demás universidades que iban floreciendo en Europa, como Oxford, Cambridge o Salamanca. En el año 1200, el rey Felipe Augusto de Francia decidió otorgar un edicto por el que sustraía a los estudiantes de la Universidad de París de la justicia ordinaria, encargándola al obispo. Esta Casa de Estudios, abuela de la actual París-Sorbona, fue siempre una Universidad especialmente combativa. Ya en el siglo XV estuvo varias veces en huelga por defender las exenciones de impuestos que le había acordado el Rey, y otras veces para exigir que los estudiantes detenidos en esas huelgas fueran juzgados por la justicia universitaria y no por funcionarios reales. En 1446 el rey Carlos VII somete a la Universidad a la jurisdicción del Parlamento de París y la ciudad se convierte en el escenario de los primeros disturbios estudiantiles de la historia, en los que participa nada menos que el poeta François Villon.

martes, 14 de mayo de 2013

Cinco puntos para mejorar la universidad

José Grau
ABC, 10/02/2013

Gilles Breton es profesor en la Graduate School of Public and International Affairs de la Universidad de Ottawa (Canadá). Es un especialista en la globalización de la educación superior. 

En unas declaraciones a la Associació Catalana d'Universitats Públiques lanza cinco puntos para mejorar las universidades del mundo occidental. Breton parte de la base de que entraremos «en un nuevo período en la historia de las universidades durante los próximos 10 a 15 años». Por lo tanto:

Autonomía política para las ciencias

Rafael Irizarry Quintero
80 Grados, 10/05/2013

Recientemente el congresista tejano Lamar Smith escribió una propuesta de ley titulada “The High Quality Research Act”. Ésta propone que las agencias científicas federales le rindan informes al congreso sobre los proyectos de investigación a los que le asignan fondos. Al oír esta noticia, los científicos nos preocupamos profundamente por el futuro de la ciencia y la sociedad que tanto ayuda. Hasta el momento, los mismos científicos, mediante la evaluación de nuestros pares, decidimos qué proyectos se financian sin intervención directa del Congreso. Este sistema se considera uno de los más exitosos del mundo. Como ejemplo, noten que el trabajo de cientos de científicos ganadores del premio Nobel han sido financiados por el NSF y el NIH. Ningún otro sistema de financiamiento científico puede afirmar un logro así. Involucrar políticos que carecen de la pericia científica necesaria para evaluar propuestas de investigación sería verdaderamente desastroso. La historia de los apparatchiks soviéticos que dictaban como hacer ciencia desde el Kremlin provee un ejemplo particularmente espeluznante del daño que pueden causar los políticos. A mediados del siglo 20, Trofim Denisovich Lysenko, un burócrata poderoso que nunca condujo investigación científica propia, veía las teorías de Mendel y Darwin como “capitalistas” y “anti-revolucionarias”. Varios científicos soviéticos que insistieron en continuar sus líneas de investigación basadas, correctamente, en la genética mendeliana, acabaron encarcelados. Además de retrasar la investigación científica, las decisiones de Lysenko tuvieron ramificaciones devastadoras para la agricultura y, como consecuencia, la población soviética [The Search of the Gene. Bruce Wallace. Cornell University Press, 1992]. Nuestra comunidad científica conoce esta historia y otras parecidas, por eso no resulta sorprendente que le demos suma importancia a la autonomía que actualmente disfrutamos.

jueves, 9 de mayo de 2013

Universidad y dignidad

Juan Guerrero
El Universal, 09/05/13

La universidad venezolana, republicana, autónoma, democrática y popular siempre ha sido una institución al servicio de toda la sociedad. Sus aportes representan lo que en la actualidad somos como Estado y nación.

Desde su creación, a mediados del siglo XVIII (1721) se caracterizó por su visión amplia y crítica en la formación de hombres libres al servicio del pueblo.

La universidad venezolana ha contribuido con la construcción del pensamiento científico y tecnológico en cerca del 98% del acervo intelectual del país.

Sin embargo, precisamente por construir un pensamiento crítico, contestatario y pedagógico ha sido vista, por la casi totalidad de los gobiernos que han estado al frente del Estado, como riesgosa a los intereses mezquinos de grupos políticos, militares, religiosos, generalmente autoritarios, ortodoxos y fanáticos.

De esta manera, la universidad republicana, autónoma, democrática y popular ha visto sus aulas ocupadas por sectores militares que allanaron su Alma Mater, bien en la dictadura de Pérez Jiménez o en el gobierno de Rafael Caldera. De igual manera, la creación del Consejo Nacional de Universidades y la llamada Oficina de Planificación del Sector Universitario, fueron estructuras impuestas para restarle autonomía presupuestaria y académica a la universidad venezolana

Venezuela está por debajo de Cuba en investigación científica

Gustavo Méndez
El Universal, 09/05/13

Otra mala noticia educativa. Venezuela descendió al séptimo lugar en producción científica en América Latina. 

La Decana de Investigación de la Universidad Simón Bolívar, Elia García, alertó que la investigación disminuyó 37,5% en los últimos años. 

"Cuando asumí esta gestión en 2009 el presupuesto del Decanato era de 5 millones de bolívares. En 2013 es de 820 mil bolívares", reflexionó. 

En la reunión del Núcleo Directores de los Consejos de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológicos de las universidades (Cdcht), celebrado en la USB, García reiteró que la situación presupuestaria es la causa principal de la debacle de la investigación en los últimos cuatro años.

viernes, 12 de abril de 2013

Graduados en Derecho demandan a sus universidades

Vicenta Cobo
El País, 11/04/13

A Cory Bennett, licenciada en derecho por la University of San Francisco School of Law, nunca se le pasó por la cabeza que, tras las muchas horas invertidas en prepararse para ejercer de futura abogada y los más de 150.000 dólares invertidos en la carrera, acabaría aterrizando en Macy’s, con un sueldo de menos de diez dólares la hora. 

Su historia es parecida a la de miles de licenciados de Derecho en las universidades de Estados Unidos que cada año apuestan por estudiar leyes en facultades de gran prestigio. Estas atraen a sus clientes barajando datos muy atractivos de empleabilidad, con cifras de hasta por encima del noventa por ciento en cuanto al número de graduados que han conseguido integrarse en el mercado de trabajo. Un espejismo que en muchos casos contrasta con la dura realidad de un mercado saturado de abogados y la fuerte competencia de internet. 

Los recién licenciados, tras meses de infructuosa búsqueda de trabajo en su campo de especialidad, se ven obligados a tener que aceptar el primer empleo que encuentran en restaurantes, tiendas o lo que sale al paso. Intentan, entre otras cosas, hacer frente a los costosos préstamos que han de devolver a los bancos que han financiado sus estudios, muchas veces por valor de más de 100.000 dólares. 

“Doblar camisas en Macy’s es el destino para muchos”, asegura el abogado J.R Parker, representante de varios afectados en California. Cómo van a lograr devolver los préstamos con sueldos de hasta menos de 10 dólares a la hora es la pregunta que ronda en la cabeza de muchos. 

La situación se ha hecho tan insostenible que estudiantes de más de veinte universidades de Estados Unidos han emprendido una acción judicial conjunta contra sus facultades. Entienden, en palabras del equipo de abogados Strauss y Anziska que lleva el caso, que “las escuelas han violado las leyes de protección del consumidor de los estados en los que operan, ofreciendo datos engañosas sobre los porcentajes de estudiantes que encontraron trabajo tras graduarse. Los demandantes alegan que sus centros conocían que esas cifras no eran reales, pero las mantuvieron para atraer a más estudiantes. De haber conocido la realidad, muchos aspirantes no se habrían matriculado”.

jueves, 11 de abril de 2013

Rechazan ideologización de la educación

Tibisay Romero
El Nacional, 11/04/13

El grupo Padres Organizados, así como miembros de la Federación Venezolana de Maestros y del sindicato Sintraenseñanza en el estado Carabobo hicieron un exhorto a los representantes de niños en edad escolar para que establezcan una muralla contra la ideologización que pretende el Gobierno en las escuelas.

Adelba Taffin, integrante de Padres Organizados, dijo que han realizado numerosas propuestas y que han intentado varias acciones a lo largo de estos años contra la propuesta gubernamental. “El gobierno se ha empeñado en dictar normas y reglamentos que buscan solamente la penetración ideológica de la educación”, indicó.

Señaló que han realizado acciones de protección contra el establecimiento de la guerrilla comunicacional y contra el currículo bolivariano en el Tribunal Supremo de Justicia.

“Hemos realizado innumerables asambleas en Carabobo y tenemos más de 5.000 firmas de padres que están en contra de la resolución 058”, dijo Taffin.

Indicó que del Gobierno sólo han recibido indiferencia y negativas: “El Gobierno no se preocupa por la educación, simplemente persigue politizar el proceso educativo en Venezuela”.

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martes, 9 de abril de 2013

Universidad ‘online’ para paliar los recortes

Carolina García /J.A.Aunión
El País, 07/04/13

El entusiasmo por el poder transformador de la educación online goza estos días de un nuevo impulso gracias a un proyecto de ley en California (EE UU) con el que se obligará a las universidades a convalidar cursos hechos fuera de sus campus a través de Internet; unos cursos a los que previamente el Estado le haya puesto un sello de control y calidad. Pero entre las promesas de un vuelco hacia una Universidad más accesible y más democrática que le permitiría seguir creciendo en un momento en el que se le saltan las costuras en su formato tradicional, también se escuchan temores de que se trate de un mero parcheo a los recortes que puede ir en detrimento de la calidad y abrir las puertas a negocios privados sin vocación de servicio público. 

La iniciativa, que se presentó recientemente en el Senado de California por su presidente, Darrell Steinberg, se ha expuesto con el objetivo de acabar con las esperas de los estudiantes para realizar alguna asignatura por falta de espacio en las aulas. Un comité de expertos elegirá una serie de cursos (unos 50) que habrán de ser convalidados. Estos pueden ser ofrecidos por instituciones educativas y por empresas. También podrían incluir algunos MOOC (cursos masivos por Internet, generalmente gratuitos, abiertos a cualquier persona con conexión a la Red sin procesos de admisión de por medio), aunque parece difícil que en principio estén entre ese inicial medio centenar de cursos, dadas las condiciones que se impondrán: por ejemplo, que haya exámenes supervisados.

lunes, 8 de abril de 2013

La deserción escolar en América Latina ya no es solo cuestión de pobreza

J.A.Aunión
El País, 07/04/13
  • Un estudio de SITEAL vincula el abandono educativo de los adolescentes de la región a la incompatibilidad con trabajo y familia y con el puro aburrimiento

Los países de América Latina han logrado con gran esfuerzo en la última década aumentar las plazas escolares y conseguir que más niños de sectores pobres accedan a la educación. Más del 97% de todos los niños de 7 a 12 años de la región van al colegio (dos puntos más que en 2000), y más del 83% de los adolescentes de 13 a 17 (seis puntos más). Sin embargo, un estudio que acaba de publicar el Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (SITEAL), organismo vinculado a la OEI y la UNESCO, pone de manifiesto otras causas del abandono escolar que van surgiendo —o haciéndose más visibles— a medida que se va extendiendo la escolarización a todas las capas de la sociedad. 

“En términos generales, siete de cada diez niños y adolescentes no escolarizados provienen de los hogares más expuestos a privaciones económicas. No obstante, se observa que entre los adolescentes que no concurren a la escuela, se ha incrementado la proporción que proviene de sectores socioeconómicos medios y altos, a la vez que el peso relativo de estos sectores aumenta con la edad”, dice el estudio. De ese modo, si bien en las edades más tempranas el principal motivo de deserción es simple y puramente la pobreza, a medida que llega la adolescencia aparecen factores como “el desinterés por estudiar”, la imposibilidad de compaginar estudios y trabajo o las cargas familiares, según el trabajo que analiza datos de la última década de Bolivia, Chile, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Paraguay.

lunes, 1 de abril de 2013

"La escolaridad constitucionalmente sancionada, avances y retrocesos"

Luis Bravo Jáuregui
Escuela de Educación UCV, abril 2013


Una vez revisados los datos contenidos en el cuadro I.1.1 (Matrícula por dependencia, según Nivel Educativo y Modalidad) que encabeza la sección estadística de la Memoria y Cuenta del MPPE publicada en el 2013, formulamos esta segunda versión de un documento (La Escolaridad constitucionamente sancionada) que busca definir el estado actual de la Educación Escolar en Venezuela. Se trata de los principales indicadores visibles en la documentación más oficial, respecto al cumplimiento o no de las pautas del artículo 103 de la Constitución de 1999 respecto al desarrollo aspirado para la educación de los sectores más vulnerables de la población.

Con la excepción del nivel medio, todos los indicadores muestran que la educación dentro de la cual están más representados los llamados sectores populares, o está estancada o se muestra en franca contracción. De igual modo resalta la vitalidad de la iniciativa privada frente a una iniciativa oficial.Tanto que podría afirmarse que se está privatizando, por los hechos, la educación de los venezolanos, en momentos cuando la renta petrolera alcanza las más altas cotas de la historia económica nacional.

La conclusión más gruesa de este documento, se relaciona con las evidencias de que en este país, y luego de 14 años de un discurso educativo propagandísticamente inclusivo, hay una considerable distancia entre lo que el Gobierno dice y lo que realmente hace por la educación de los sectores de mayor desventaja dentro de la estructura social vigente.